El repunte sostenido de los precios del cobre, el oro y la plata ha detonado una nueva fase de consolidación en la industria minera sudamericana, destacó Adán Pino, presidente de proEXPLO 2026. En los últimos meses, fusiones y adquisiciones por alrededor de US$ 60,000 millones han reconfigurado el mapa corporativo regional, en una apuesta de largo plazo por activos estratégicos vinculados a la transición energética y al crecimiento de la inteligencia artificial.
Entre las operaciones más relevantes figura la alianza entre BHP y Lundin Mining, valorizada en US$ 3,250 millones, para desarrollar los proyectos Filo del Sol y Josemaría, en la provincia argentina de San Juan. “Ambos yacimientos concentran recursos y reservas estimados en 32 millones de toneladas de cobre fino y 68 millones de onzas de oro, consolidando a Argentina como un nuevo polo de atracción exploratoria”, resaltó Pino en una reciente columna publicada en el diario El Comercio.
A ello se suma la adquisición de SolGold por parte de Jiangxi Copper, en una transacción de US$ 1,170 millones que incorpora el proyecto Cascabel, en Ecuador, con recursos estimados en 14 millones de toneladas de cobre fino y 37 millones de onzas de oro.
Para el también ingeniero geólogo, el movimiento más significativo en términos de escala es la fusión entre Anglo American y Teck Resources, valorizada en cerca de US$ 60,000 millones, que compromete operaciones en Perú y Chile y proyecta una producción conjunta de 1,3 millones de toneladas anuales de cobre. La operación refleja una tendencia clara: las grandes mineras buscan fortalecer portafolios con activos de cobre de clase mundial ante un escenario de demanda estructural creciente.
Sudamérica en el radar
La transición energética que exige mayores volúmenes de cobre para electrificación, energías renovables y redes, y la expansión de la inteligencia artificial, con su creciente demanda de centros de datos, han reforzado el atractivo de la región andina, donde se concentran algunos de los mayores recursos geológicos del planeta.
“En ese contexto, Perú registró un incremento de 41% en la inversión en exploración minera entre enero y noviembre de 2025, alcanzando US$ 694 millones. El país busca así recuperar dinamismo en una etapa en la que la competencia regional se intensifica y los capitales privilegian jurisdicciones con mayor previsibilidad regulatoria y eficiencia en permisos”, anotó.
Argentina, por su parte, evidencia un giro en provincias tradicionalmente reticentes a la actividad, como Mendoza, que comienzan a habilitar proyectos bajo estándares técnicos y ambientales más estrictos. Chile mantiene su posicionamiento histórico como productor clave, mientras Ecuador gana terreno con nuevos descubrimientos de cobre-oro.
El desafío: de la geología al desarrollo
Para Adán Pino, presidente de proEXPLO 2026, el nuevo ciclo representa una ventana estratégica para la región. Sin embargo, advierte que la ventaja geológica no garantiza resultados automáticos. “El reto es transformar recursos en proyectos viables, con rigor técnico, sostenibilidad ambiental y eficiencia administrativa”, sostiene.
En proEXPLO 2026, que se realizará en Lima del 4 al 6 de mayo, en el Centro Exposiciones Jockey, se presentarán muestras y avances de proyectos emblemáticos de Argentina, Chile y Perú, reflejando el creciente interés por activos exploratorios en la región.
Fuente: IIMP.



