Al 2035, el mundo necesitará más de 60 millones de kilómetros de nuevas líneas de transmisión eléctrica para sostener el avance de la inteligencia artificial y la transición energética. Es decir, el equivalente a tender cables desde la Tierra hasta la Luna 150 veces. Cada uno de esos kilómetros requiere cobre. Y esa cifra —expuesta en el Foro Económico Mundial en Davos 2026— coloca al Perú en el centro de una oportunidad histórica.
Ese fue uno de los mensajes centrales que Felipe Valencia-Dongo compartió durante el Jueves Minero del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), tras su participación en el World Economic Forum, donde más de 60 jefes de Estado y más de 800 CEO debatieron sobre las principales transformaciones económicas y tecnológicas del mundo.
“Todos sabemos que la transición energética es una oportunidad para los minerales peruanos. Pero la infraestructura para la IA es otra gran oportunidad. Meta, el dueño de Facebook, anunció en Davos que están creando un datacenter del tamaño de Manhattan”, detalló.
En esa línea, el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, describió la inteligencia artificial como “un pastel de cinco capas” cuya base es la energía. Y transportar esa energía implica millones de kilómetros de redes eléctricas. “La línea de transmisión uno la corta y adentro ¿qué hay? minerales, principalmente cobre”, explicó Valencia-Dongo.
Oportunidad y urgencia
Bajo ese escenario, el ponente señaló la importancia del sentido de urgencia, pues la oportunidad para los países productores de cobre, como Perú, no será indefinidamente. Valencia-Dongo explicó que en 30 años es posible que puedan desarrollarse materiales sintéticos capaces de reemplazar algunas propiedades de minerales como el cobre.
“Hoy parece difícil, pero ¿quién sabe en tres décadas?”, advirtió al recordar la historia del guano y el caucho, lo que demuestra que los ciclos de bonanza pueden diluirse si no se transforman en desarrollo sostenible.
En Davos, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, advirtió que si la IA no genera beneficios concretos en educación o salud, podría “perder rápidamente el permiso social” para utilizar recursos como la energía.
En un país marcado por la polarización y la inestabilidad política, el mensaje fue la urgencia e importancia de pensar y actuar en el mediano plazo. “Si vivimos solo en el día a día, se nos pueden pasar las oportunidades estructurales”, advirtió.
La inteligencia artificial ya está reconfigurando la economía global y demandará cantidades inéditas de energía y cobre. “El azar de la historia o de Dios ha hecho que tengamos minerales en nuestras tierras y además, que el mundo requiera esos minerales. Y esas dos tendencias nos dan oportunidades enormes como país, pero depende de nosotros trabajar para aprovecharlas y convertirlas en crecimiento y desarrollo”, concluyó.
Fuente: IIMP.



