Por: Katty Gonzales
Gerenta del Sector Proveedores de la SNMPE
Cada 8 de marzo, jornada en la que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, invita a reflexionar sobre los avances y los desafíos pendientes en materia de igualdad de oportunidades. Para el sector minero energético, esta fecha adquiere un significado especial: es una oportunidad para reconocer el aporte de las mujeres al desarrollo del sector y, al mismo tiempo, reafirmar el compromiso colectivo por construir entornos laborales más equitativos, seguros e inclusivos.
Si bien el sector cumple un rol estratégico en el crecimiento económico del país y en el desarrollo de los territorios donde opera, su sostenibilidad de largo plazo no depende únicamente de su desempeño productivo, sino también de la capacidad que tiene para integrar talento diverso y consolidar prácticas responsables que fortalezcan su aporte al desarrollo del país.
Mujeres y sector minero energético: avances y brechas persistentes
En los últimos años se han registrado avances relevantes en la incorporación de mujeres en el sector minero energético, tanto en roles técnicos como de liderazgo. No obstante, su participación continúa siendo limitada, especialmente en posiciones operativas y de toma de decisiones, con brechas que persisten en el acceso a puestos de trabajo, en su permanencia y en su desarrollo profesional. El último Informe de Empleo Minero del Ministerio de Energía y Minas consigna que entre el 2015 y el 2024, la participación femenina en el empleo minero formal aumentó de manera gradual alcanzando un 10.1% desde un 6.2% al inicio de este periodo.
De acuerdo con este informe, entre el 2021 y el 2024, la mayor participación femenina se concentró en funciones administrativas (más del 23%) y gerenciales (más del 14%), mientras que las operaciones de mina continúan siendo el principal desafío, con apenas un 4.5% de participación femenina.
Estos resultados confirman que el desafío no es solo aumentar la participación femenina, sino ampliar su presencia en funciones operativas y técnicas clave. Cerrar estas brechas es, además de un imperativo de equidad, una oportunidad estratégica que fortalece la seguridad, la toma de decisiones y la gestión del riesgo en el sector.
El compromiso gremial y la evolución hacia una agenda estructural
Desde la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), la promoción de la igualdad de oportunidades y el respeto de los Derechos Humanos forma parte de un compromiso sostenido. Este esfuerzo se materializó en el 2017 con la creación del Grupo de Trabajo de Diversidad e Inclusión, concebido como un espacio transversal de diálogo, aprendizaje y acción colectiva.
A lo largo de los años, este espacio permitió visibilizar buenas prácticas empresariales, generar diagnósticos sectoriales, articular alianzas público-privadas y fortalecer capacidades en las empresas asociadas.
Así, la creciente participación e incorporación progresiva de los temas de Diversidad e Inclusión en la gestión estratégica de las empresas del gremio evidenciaron la madurez alcanzada por esta agenda, dando paso a una evolución natural hacia el Comité de Diversidad e Inclusión, como reflejo de su relevancia para el sector.

Este impulsará una agenda orientada a consolidar la diversidad y la inclusión como pilares de la sostenibilidad y la competitividad del sector.
Bajo esta orientación, el Comité ha reforzado su propósito de promover una cultura basada en el respeto, la igualdad y la colaboración, articulando los esfuerzos de las empresas de los sectores minería, hidrocarburos, electricidad y proveedores. La participación activa de las empresas asociadas refleja un compromiso creciente por integrar estos enfoques en la toma de decisiones, la gestión del talento y la cadena de valor.

De la conmemoración a la acción
Conmemorar el Día de la Mujer implica ir más allá del reconocimiento. Supone renovar el compromiso con acciones concretas que permitan cerrar brechas, prevenir la violencia y el acoso, fortalecer el liderazgo femenino y generar condiciones reales de igualdad en toda la cadena de valor minero energética.
Desde una mirada gremial, el desafío es continuar promoviendo estándares compartidos, aprendizaje colectivo y coherencia entre el discurso y la práctica. La experiencia demuestra que cuando las empresas avanzan juntas, compartiendo información y aprendizajes, el impacto es mayor y más sostenible.
Mirada hacia el futuro
El sector minero energético y su cadena de valor tiene la oportunidad de consolidarse como un referente en la promoción de la equidad y el liderazgo femenino, contribuyendo no solo a su propia competitividad, sino también al desarrollo del país. En la víspera del Día Internacional de la Mujer, el llamado es a seguir construyendo, desde la acción colectiva, un sector más diverso, inclusivo y preparado para los desafíos del futuro.

