¿Cuál es la situación actual del servicio de transmisión eléctrica en Perú, en cuanto a uso de capacidad instalada y nivel de la calidad del servicio?
El sistema de transmisión mantiene condiciones adecuadas de operación en términos generales, pero ya presenta congestión en algunas zonas, particularmente en el norte del país. Esto evidencia que la expansión de la infraestructura no está llegando al mismo ritmo que el crecimiento de la demanda y de la nueva generación.
El principal desafío es asegurar que las nuevas líneas entren en operación antes de que la capacidad de transmisión disponible se vuelva insuficiente, para mantener la disponibilidad y confiabilidad del servicio y evitar restricciones o sobrecostos.
¿Y cuál es la situación frente a la demanda actual y futura del país?
Si la transmisión no se expande oportunamente, pueden generarse congestiones, restricciones de suministro, sobrecostos e incluso riesgos de racionamiento en determinadas zonas.
Además, el país enfrentará una mayor demanda de electricidad asociada al crecimiento de sectores como la minería y la industria. La transmisión debe anticiparse a ese crecimiento; de lo contrario, puede convertirse en un cuello de botella que limite el acceso a energía competitiva, afecte el desarrollo de nuevas inversiones y reduzca la competitividad del país.
¿Qué factores están condicionando la expansión de la infraestructura de transmisión eléctrica en Perú?
El principal problema es el desfase entre los tiempos de planificación y la ejecución real de los proyectos. Aunque el Plan de Transmisión tiene un horizonte de diez años, actualmente los proyectos vinculantes corresponden a los primeros siete años, mientras que una nueva línea puede tardar hasta ocho años en entrar en operación, considerando el tiempo requerido para la convocatoria y licitación de los proyectos luego de aprobado el plan, así como los tiempos asociados a trámites, permisos y ejecución de los proyectos. Por ello, es necesario reducir estos plazos y ampliar a ocho años o más el horizonte vinculante del Plan de Transmisión, para anticipar las inversiones que el sistema requerirá.
Sobre lo sucedido en el norte, ¿cómo evitar que lo mismo ocurra en otras partes del país?
La situación del norte responde principalmente a un desfase entre el momento en que se necesita nueva infraestructura y la fecha en que los proyectos de transmisión entran efectivamente en operación.
Para evitar que esta situación se replique, es necesario planificar con mayor anticipación, reducir los tiempos de convocatoria a licitación, optimizar los procesos de trámite y obtención de permisos para el desarrollo y ejecución de los proyectos y ampliar el horizonte vinculante del Plan de Transmisión. La infraestructura debe construirse antes de que aparezca la congestión, no después.
En un reciente artículo publicado en su página web han señalado la falta de líneas de transmisión para los proyectos de energías renovables ¿sus comentarios siguen vigentes?
Sí. Actualmente existen alrededor de 22 GW de proyectos solares y eólicos con estudios técnicos registrados ante el operador del sistema, lo que refleja una importante cartera potencial de nueva generación renovable.
Sin una expansión oportuna de la transmisión, parte de esa nueva energía podría enfrentar restricciones para conectarse y no pueda ser transmitida hacia los centros de consumo. Por eso, el desarrollo de centrales renovables, cuyos plazos de construcción son relativamente cortos, debe ir acompañado de una optimización del tiempo para la expansión de las redes de transmisión.
En ENGIE estamos apostando justamente por fortalecer nuestro negocio de transmisión porque estamos convencidos de que no hay transición sin transmisión. El crecimiento de las energías renovables requiere de una infraestructura capaz de acompañar su desarrollo y llevar esa energía en forma oportuna y confiable hacia donde se necesita.



