La minería global enfrenta una presión creciente para incrementar la oferta de minerales estratégicos en un contexto de transición energética y electrificación de las economías. Así lo señaló Abraham Chahuan, presidente del World Mining Congress 2026, al cerrar un webinar internacional sobre inteligencia artificial aplicada a la minería.
Chahuan destacó que la transformación tecnológica se ha convertido en un factor decisivo para acortar los tiempos de descubrimiento y desarrollo de nuevos yacimientos. “Hoy, Jef nos mostró cómo la inteligencia artificial está transformando la minería, desde la exploración hasta la toma de decisiones, ayudándonos a reducir la incertidumbre, optimizar recursos y acelerar el descubrimiento de minerales críticos”, afirmó, en referencia a la exposición del profesor Jef Caers.
Para el presidente del evento, la discusión ya no es únicamente cuánto producir, sino cómo hacerlo con mayor eficiencia y bajo estándares sostenibles. “El mundo necesita más minerales, y los necesita más rápido, para electrificar las economías e impulsar la transición energética”, sostuvo, enfatizando que la industria debe integrar innovación, gobernanza y responsabilidad ambiental para responder a esa demanda.
Principales desafíos
En esa línea, planteó una interrogante clave para el sector: “¿Qué debemos hacer para entregar los minerales que el mundo necesita, de manera eficiente, rápida y sostenible?”. Bajo su perspectiva, la respuesta pasa por acelerar la adopción de tecnologías avanzadas y fortalecer la colaboración entre empresas, academia y gobiernos.
Chahuan recordó que el Perú fue sede del congreso en 1974 y que en 2026, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), volverá a convocar a la comunidad minera internacional en Lima.
Además adelantó que la agenda técnica del encuentro se estructurará en torno a tres ejes estratégicos: una primera jornada enfocada en la visión y el liderazgo necesarios para una minería orientada al futuro; un segundo día centrado en cómo destrabar y maximizar el valor de los activos ya existentes; y una tercera etapa dedicada a cómo hacer efectiva la transformación, junto a la tecnología y al capital humano.
Fuente: IIMP.



