En el sector minero energético, las decisiones que hoy se toman en los directorios comienzan a evaluarse bajo un nuevo criterio: su impacto en escenarios de largo plazo marcados por el cambio climático. En ese marco, más que una variable reputacional, la sostenibilidad se ha convertido en un factor que incide directamente en la viabilidad operativa y financiera de los proyectos.
Así, comienzan a ganar espacio herramientas que buscan trasladar el riesgo climático desde los reportes técnicos hacia espacios más cercanos a la alta dirección. Una de ellas es Four Futures, una experiencia inmersiva desarrollada por la consultora y auditora EY que propone explorar distintos escenarios posibles para el planeta hacia el 2055 y sus implicancias para los negocios.
La dinámica plantea cuatro trayectorias: Business as Usual, donde las políticas actuales se mantienen y el calentamiento global avanza; Transformación, que supone una reconfiguración profunda hacia modelos sostenibles; Restricción, con una mayor intervención estatal para contener los impactos; y Colapso, el escenario más extremo, marcado por la pérdida acelerada de ecosistemas y disrupciones globales.
A diferencia de los enfoques tradicionales, estos escenarios no se presentan únicamente a través de datos, sino mediante relatos que muestran cómo se viviría en cada uno de esos futuros. El objetivo es acercar la discusión climática a un plano más concreto, especialmente en espacios como los directorios empresariales, donde se definen las estrategias de negocio a largo plazo.

“Desde que abrimos Four Futures en nuestras oficinas, hemos recibido a diversos líderes empresariales que están utilizando esta experiencia para profundizar conversaciones estratégicas sobre riesgo climático, adaptación y oportunidades. Ver sus reacciones nos confirma que este tipo de espacios son indispensables para acelerar la toma de decisiones informadas y sostenibles”, explica Antonio Benites, socio líder de Consultoría Financiera y Contable y de Servicios de Sostenibilidad y Cambio Climático de EY Perú.
Esta necesidad de anticipación responde a cambios cada vez más visibles en el entorno global. De acuerdo con EY, al menos 41 jurisdicciones -incluido el Perú- han adoptado o están en proceso de incorporar los estándares del International Sustainability Standards Board (ISSB) en sus marcos regulatorios, lo que redefine la forma en que las empresas reportan y gestionan los riesgos climáticos.
Para el sector minero en el Perú, esto implica integrar la sostenibilidad dentro de los criterios financieros, bajo estándares NIIF (normas contables internacionales), incluyendo la evaluación de cómo el cambio climático puede afectar el valor de los activos y la posición financiera en el tiempo.
“Las empresas cumplen hoy un rol clave para un cambio de rumbo hacia prácticas más sostenibles. Por ello, buscamos que la experiencia Four Futures sea un punto de partida, que pueda ayudar a los líderes empresariales a anticiparse, fortalecer su resiliencia y movilizar a sus equipos hacia decisiones informadas que velen por la sostenibilidad de nuestro planeta”, señala Nadia Malpartida, gerente sénior de Servicios de Sostenibilidad y Cambio Climático de EY Perú.
A nivel local, la discusión también adquiere un matiz social. En un país donde alrededor del 60% de los conflictos sociales están vinculados a la minería (de acuerdo con la Defensoría del Pueblo), la sostenibilidad se consolida como un factor clave no solo en términos ambientales, sino también en la gestión del entorno y la viabilidad de los proyectos.
En ese escenario, la capacidad de anticipar riesgos y evaluar distintos futuros posibles se vuelve cada vez más relevante. Iniciativas como Four Futures, presentadas en espacios internacionales como la COP30 en Brasil y la Semana del Clima en Nueva York, reflejan una tendencia creciente: incorporar el cambio climático en el núcleo de la estrategia empresarial.



