El reciente lunes 13 de abril, Julia Torreblanca, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), participó en la Conferencia de Países Líderes del Cobre, un espacio desarrollado por primera vez en el marco de la Jornada Inaugural de CESCO Week 2026, uno de los principales encuentros globales de la industria minera, realizado en Chile.
Torreblanca formó parte del panel “Gremios mineros en América Latina”, en el que participaron Jorge Riesco Valdivieso, presidente de Sociedad Nacional de Minería (Sonami) de Chile; Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero de Chile.
Colaboración regional y competitividad
Durante el espacio de diálogo, los representantes gremiales resaltaron la necesidad de reforzar la articulación entre Perú, Chile y Argentina, en un contexto de creciente demanda global impulsada por la transición energética.
En ese sentido, abordaron cómo estos tres países podrían pasar de competir por la inversión a coordinar estratégicamente para captar mayores capitales privados.
“Nuestros países compiten por inversionistas para desarrollar sus propios depósitos mineros. En ese contexto, se abre una oportunidad para compartir aprendizajes entre nuestras economías sobre el desarrollo de proyectos de cobre —y otros minerales—, con el fin de fortalecer las buenas prácticas y evitar aquellas que han resultado menos efectivas”, refirió Julia Torreblanca en su intervención.
Por su parte, Joaquín Villarino apuntó que la región latinoamericana podría perder una oportunidad extraordinaria de no trabajar de manera colaborativa. “No cabe ninguna duda que el escenario no puede ser mejor [respecto a la demanda de minerales]. Es evidente que las posibilidades que tienen países como los nuestros, que tienen recursos minerales abundantes, son tremendas”, refirió.
Jorge Riesco coincidió con Torreblanca y Villarino al afirmar que “no sacamos nada con competir, hay que colaborar como una especie de familia”. Además, sugirió agregar otros integrantes de la región, como Brasil, por su capacidad industrial. “Hoy día, geopolíticamente, hay una interés de Estados Unidos por contar con minerales críticos. Nosotros tenemos que responder a eso, pero que lo hagamos en familia”, indicó.
Por el lado de Argentina, Roberto Cacciona explicó que su país debe utilizar la experiencia de Chile y Perú de años de minería. “Tenemos muchas cosas para aprender, tenemos que estar dispuestos a compartir experiencias, pero sobre todo buscar los puntos clave de coincidencia donde necesitamos desarrollar prácticas nuevas y urgentes”, concluyó.
El triángulo del cobre
El evento sirvió como plataforma para destacar el potencial del llamado “triángulo del cobre” —un área común confiable para el resto del mundo como proveedor de minerales formado por Chile, Perú y Argentina— y su contribución al desarrollo económico y a la transición hacia energías más limpias.
Para lograrlo, Villarino planteó la idea de colaborar en tres áreas: la de capital humano, creando un hub de desarrollo en esta materia en Latinoamérica; la de proveedores, facilitando — por ejemplo— la importación y exportación de mercaderías; y en el ámbito financiero, a través de la creación de una bolsa de metales en Latinoamérica, dando acceso a recursos financieros importantes.



