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Revitalización y autonomía: El plan de Hitachi Energy para sostener la continuidad operativa minera

Ante retrasos globales que pueden extender hasta tres años la entrega de equipos críticos, la planta de Hitachi Energy en Lurín se posiciona como un hub estratégico para sostener la operación minera mediante la revitalización tecnológica de equipos eléctricos de alta tensión.

En la minería moderna, donde un día de parada no programada puede representar pérdidas millonarias, la confiabilidad de la infraestructura energética es clave para evitarlo. Sin embargo, esta necesidad enfrenta un contexto internacional con una capacidad de fabricación comprometida, lo que limita la reposición oportuna de equipos ante fallas críticas.

En ese escenario,César Pallete, gerente general de Hitachi Energy en Perú, explicó a Desde Adentro que las plantas de reparación de equipos de alta tensión, incluida la de Lurín, buscan cerrar esa brecha mediante la modernización de activos existentes.“No es que la fabricación demore tres años por un tema técnico, sino que las fábricas ya tienen su capacidad comprometida con pedidos previos de todo el mundo. Frente a eso, la revitalización de nuestra planta de Lurín permite reducir los tiempos a un rango de entre 8 y 12 meses”, señala.

El proceso consiste en intervenir equipos que han cumplido su ciclo operativo, conservando la carcasa de acero y reemplazando los componentes de mayor desgaste, como los bobinados de cobre y el aceite dieléctrico. El resultado es un transformador de alta tensión con tecnología actualizada y una vida útil que puede extenderse por más de 30 años.

En gran medida, este escenario responde al aumento de la demanda global asociada a la transición energética, que ha llevado a las principales fábricas a operar al límite de su capacidad. En ese contexto, la revitalización de equipos eléctricos de alta tensión en el Perú ha ido ganando espacio como una alternativa más rápida frente a la importación.

Esta capacidad ya ha empezado a generar demanda fuera del país. Según Pallete, la planta atiende proyectos en México, Centroamérica y Chile, y se encuentra en proceso de concretar su primera orden para Bolivia, posicionando al Perú como un punto de soporte regional para servicios de alta tensión.

Es importante señalar que también tiene una incidencia importante en la sostenibilidad, dado que la Planta de Lurín ha evitado la emisión de 130 toneladas de CO2 en 2024.

Digitalización contra la incertidumbre

Más allá de los componentes físicos, la estrategia de Hitachi Energy también se apoya en la inteligencia de activos, una tendencia en operaciones mineras, que están situadas en zonas geográficas alejadas.

«Buscamos anticiparnos, incorporando elementos digitales mediante sensores y sistemas que dan cierta ‘inteligencia’ a los equipos de alta tensión —como transformadores e interruptores—. Toda esa información se centraliza y permite monitorear el comportamiento en tiempo real para detectar señales tempranas de posibles fallas y actuar antes de que ocurran, garantizando el nivel de confiabilidad que el negocio requiere», señala Pallete.

Esta capacidad predictiva es el pilar de su unidad de Energy Consulting, un área que funciona como un consultor estratégico interno para el cliente. En lugar de limitarse a la venta de equipos, el enfoque se centra en la resolución de problemas eléctricos complejos desde una posición neutral.

En este modelo, el dato manda: si el análisis de la red indica que la solución óptima no es comprar un transformador nuevo, sino incorporar sistemas de almacenamiento de energía (baterías), mejorar la calidad de la energía existente o realizar ajustes en la operación, el consultor propone esa ruta. El objetivo final es la optimización del sistema, asegurando que cada inversión en tecnología digital se traduzca en una reducción tangible de las paradas no programadas.