Para Solgas, la anticipación es un factor crucial para proteger el abastecimiento durante escenarios climáticos como el Fenómeno El Niño.
La compañía trabaja con inventarios, que previamente son posicionados en las zonas más expuestas, y cuenta con capacidad para adaptar la operación ante eventuales cambios de rutas.
Dicha planificación permite tomar decisiones antes de que ocurra una emergencia y fortalecer la continuidad de suministro.
Prevención para sostener el suministro
Frente a este tipo de escenarios, Solgas cuenta con un Plan de Continuidad Operativa específico para la temporada, que se activa progresivamente de acuerdo con los comunicados oficiales del ENFEN y SENAMHI.
Entre las principales medidas se encuentra el incremento anticipado de los niveles de stock en las plantas ubicadas en las zonas más expuestas, así como la validación de rutas alternas aptas para cisternas de GLP y la planificación de flota adicional si los tiempos de traslado se amplían.
En caso de que una vía quede bloqueada, Solgas coordina el abastecimiento de manera centralizada, considerando la ubicación de las unidades, los inventarios disponibles en cada planta y los requerimientos de las zonas afectadas.
La respuesta contempla activar rutas alternativas previamente evaluadas o, cuando estas no resulten viables, abastecer un mismo destino desde otra planta de la red.
La operación se complementa con el monitoreo diario de fuentes oficiales, el estado de la red vial, la información reportada por conductores y operadores logísticos, y el seguimiento satelital de las unidades.
El Niño
Un episodio de lluvias intensas asociado al Fenómeno El Niño podría poner bajo presión las cadenas de abastecimiento en el Perú, especialmente por el impacto que huaicos, inundaciones y afectaciones en carreteras y puentes pueden generar sobre el transporte terrestre.
Cuando una vía se interrumpe, las rutas alternativas suelen ser más largas y lentas, lo que reduce la frecuencia de los despachos e incrementa los costos logísticos.
En este escenario, el principal riesgo no estaría necesariamente en la disponibilidad de los productos, sino en la capacidad de movilizarlos oportunamente hacia las distintas zonas del país.
Este tipo de escenarios vuelve a evidenciar la importancia de contar con una matriz energética diversificada y capaz de responder ante eventos extremos.
GLP y matriz energética
En ese contexto, el GLP aporta flexibilidad al sistema gracias a que puede almacenarse, transportarse y distribuirse de manera descentralizada, sin depender exclusivamente de redes fijas de transmisión o gasoductos.
Esta característica cobra especial relevancia en una región donde cerca de 78 millones de personas aún dependen de la leña para cocinar, reforzando además el papel de fuentes modernas y accesibles para avanzar hacia una transición energética más resiliente e inclusiva.



