La industria minera tiene un rol fundamental en la transición global hacia un futuro con una huella de carbono más baja. A través de la adopción de tecnologías innovadoras, diseños más eficientes y modelos de gestión que integran sostenibilidad y productividad, el sector continúa reduciendo sus emisiones de CO₂ y fortaleciendo la viabilidad económica y social de sus proyectos.
Según la consultora McKinsey, este sector representa entre 4% y 7% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI), lo que destaca su importancia dentro de las estrategias de descarbonización. Aunque las emisiones mundiales de CO₂ se mantienen elevadas —con un incremento del 1,1% en 2025 asociado principalmente al uso de combustibles fósiles— la minería está transformando este contexto en una oportunidad para acelerar la adopción de prácticas y tecnologías de bajo carbono.
En esta línea, países como Australia, Brasil, Canadá, Chile, México y Perú han establecido compromisos nacionales orientados a reducir sus emisiones entre un 35% y 45% hacia 2030, impulsando la transición en todos los sectores productivos, incluida la minería.
“Cada proyecto minero tiene un enorme potencial para avanzar hacia un diseño y una operación más eficientes, con una menor huella de carbono. Nuestro objetivo es apoyar a nuestros socios del sector minero con soluciones de consultoría e ingeniería que conviertan ese potencial en resultados medibles”, afirma Gerson Bastos, Líder de Soluciones Digitales y Descarbonización de Ausenco.
Compromiso del sector
En los últimos años, la industria minera ha dado pasos importantes para reducir su huella de carbono: electrificación de flotas, uso de energías renovables, optimización de procesos, recuperación de calor y sistemas de almacenamiento energético, entre otros avances. El International Council on Mining and Metals (ICMM) destaca que el sector debe cumplir un doble rol: Proveer recursos críticos para una economía baja en carbono, además de alinear sus operaciones con el Acuerdo de París para limitar el calentamiento global a muy por debajo de los 2°C.
Empresas globales de ingeniería y consultoría como Ausenco contribuyen activamente a este proceso mediante diseños sostenibles, soluciones digitales, herramientas de medición y análisis de ciclo de vida. Este enfoque permite identificar oportunidades de reducción de emisiones desde las primeras etapas de un proyecto, optimizando eficiencia energética, logística, uso de materiales y la integración de energías limpias, para disminuir emisiones en Alcances 1, 2 y 3.
Mayor atención de inversionistas y reguladores
El interés de inversionistas y reguladores por la sostenibilidad y la reducción de CO₂ sigue creciendo en todos los sectores, incluida la minería. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la divulgación de información de sostenibilidad ha aumentado de forma significativa, impulsada por la necesidad de mayor transparencia sobre riesgos y oportunidades climáticas. Estos reportes influyen directamente en decisiones de inversión, evaluación de riesgos y adopción de tecnologías de bajo carbono.
Al mismo tiempo, gobiernos de países mineros clave —Australia, Brasil, Canadá, Chile, México y Perú— están fortaleciendo sus marcos regulatorios y compromisos climáticos nacionales. Esto incentiva a las empresas a mejorar sus reportes, fijar metas ambiciosas de reducción y alinear sus operaciones con objetivos climáticos globales.
Para las compañías mineras, una divulgación de sostenibilidad robusta es ahora esencial para asegurar financiamiento y mantener la confianza de sus stakeholders. Incorporar marcos de reporte desde la etapa temprana del proyecto permite adoptar tecnologías de bajo carbono, mejorar la eficiencia operativa y demostrar avances de manera transparente.
Viabilidad integral del proyecto
La reducción de la huella de carbono influye directamente en la viabilidad económica y la aceptación social de los proyectos mineros. Diseños más compactos y eficientes pueden reducir CAPEX y OPEX, además de minimizar los impactos logísticos, fortaleciendo la sostenibilidad financiera y facilitando el acceso a capital.
Fuente: Ausenco.



