El liderazgo del Perú en el cumplimiento de altos estándares de gobernanza y rendición de cuentas en el sector extractivo sumó un hito internacional. En el marco de la Conferencia Global EITI 2026, realizada en Bruselas (Bélgica), el país recibió un importante reconocimiento por la exitosa implementación de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI) a nivel regional, posicionándose como un modelo de referencia para otras naciones.
Este estándar global (que reúne a representantes del gobierno, el sector empresarial y la sociedad civil) busca visibilizar la transferencia de recursos al Estado por parte de las industrias extractivas y su gestión posterior.
El Perú fue el primer país de Latinoamérica en sumarse a esta iniciativa y en descentralizar sus reportes de transparencia.
Trabajo descentralizado
Desde el 2011, la articulación del estándar se canaliza a través de la Comisión Multisectorial Permanente del EITI Perú, espacio donde la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) y sus empresas asociadas participan, representando al sector privado.
El galardón otorgado el 8 de octubre pasado distinguió de manera especial los avances logrados a nivel subnacional. A la fecha, la iniciativa se viene impulsando en ocho regiones peruanas: Áncash, Apurímac, Arequipa, Cajamarca, La Libertad, Loreto, Moquegua y Piura.
La distinción fue recibida por una delegación tripartita del EITI Perú integrada por Liliana Rojas (Ministerio de Energía y Minas), Carmen Mendoza (SNMPE), Epifanio Baca (sociedad civil) y Patricio Pinto (representante de la sociedad civil en la comisión regional).
Transparencia y prosperidad compartidas
Paralelamente a la premiación, la agenda de la conferencia abordó el impacto real de la información en el desarrollo comunitario. En la sesión «Desde las bases: cómo lograr que la transparencia beneficie a las comunidades», realizada en la conferencia, participó Jimena Sologuren, subgerente de Responsabilidad Social Corporativa y Comunicaciones de Compañía Minera Poderosa.
El panel analizó de qué manera los datos del EITI pueden traducirse en una herramienta de diálogo efectivo para las comunidades locales y grupos vulnerables en el marco de la transición energética.

Durante el encuentro, en el que también intervinieron líderes de organismos internacionales como el Business and Human Rights Resource Centre, la Coalición para Garantizar los Derechos de los Pueblos Indígenas en la Economía Verde (SIRGE, por sus siglas en inglés), el Global Reporting Initiative y representantes de la sociedad civil de Filipinas y Ghana, se enfatizó que la transparencia no se limita a la publicación de información: los datos solo generan valor público cuando son oportunos, comprensibles y utilizados por la ciudadanía para vigilar el uso de recursos públicos, participar en los procesos de toma de decisiones y exigir resultados concretos a las autoridades.
La participación del sector contribuye a una conversación más amplia sobre cómo fortalecer la transparencia, el diálogo y la generación de valor compartido en los territorios donde se desarrollan actividades extractivas.



