El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) proyectó un crecimiento de la economía peruana de 3,4 % tanto en 2026 como en 2027, según el Marco Macroeconómico Multianual 2027 -2030. El documento, aprobado ayer por el Consejo de Ministros, señala que el dinamismo del PBI estará sustentado principalmente en el impulso de la inversión privada, que crecería 10,5 % en 2026. Esta expansión estará favorecida por el avance de los proyectos mineros, cuyas inversiones alcanzarían los US$ 7 mil millones en el presente año, así como por el dinamismo de la inversión no minera en sectores con importantes encadenamientos productivos.
En particular, en 2027, el PBI estará sostenido por el fortalecimiento de la demanda interna y la recuperación de los sectores primarios. Así, en el MMM 2027-2030, se estima que la inversión privada alcanzaría una tasa de crecimiento de 6,5 %, ante la mayor ejecución de proyectos mineros como Tía María, Reposición Ferrobamba, Pampa de Pongo, Corani y Optimización Cerro Verde, así como por el inicio de nuevos proyectos como Trapiche e Integración Coroccohuayco.
Para el periodo 2028-2030, el PBI crecería, en promedio, 4,0 %, por encima del 3,2 % previsto en el Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM), publicado en abril. Este mayor crecimiento estaría sustentado en el fortalecimiento de la demanda interna y el dinamismo de las exportaciones, en un entorno internacional favorable.
Para potenciar estas perspectivas de crecimiento económico, el Gobierno viene trabajando en medidas de corto y mediano plazo para impulsar aún más las inversiones y elevar la productividad, entre ellas la facilitación y agilización de proyectos en sectores con elevados encadenamientos productivos y la creación de comisiones en cuatro ámbitos estratégicos: formalización laboral, acceso al financiamiento, eficiencia de la inversión pública y fortalecimiento del cumplimiento tributario.
Estas acciones permitirán reducir las brechas estructurales que limitan la competitividad, promover la formalización de trabajadores y empresas, ampliar el acceso al crédito, mejorar la calidad de la inversión pública y consolidar un crecimiento más elevado, preservando la estabilidad macroeconómica y la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Finanzas públicas
El MMM 2027 -2030 también contempla la preocupación del MEF respecto a la presión sobre las finanzas públicas que tendrían las medidas aprobadas por el Legislativo entre el 2021 y 2025, donde se aprobaron iniciativas de gasto y medidas tributarias con alto impacto fiscal. En este contexto, la reducción de los ingresos fiscales y las mayores presiones de gasto podrían mantener los déficits fiscales en niveles elevados y generar un incremento sostenido de la deuda pública. Esta dinámica tendría efectos negativos sobre el crecimiento económico y el bienestar de la población, al reducir la capacidad de respuesta fiscal frente a escenarios adversos y elevar los costos de financiamiento, limitando así los recursos disponibles para la inversión y la generación de empleo.
Dado el contexto fiscal encontrado, el Gobierno trabajará en mejorar la eficiencia del gasto público, con énfasis en las compras públicas e inversiones; para ello, se ha anunciado la conformación de una comisión orientada a mejorar su calidad y reducir las obras inconclusas. Asimismo, se impulsarán acciones orientadas a reducir su rigidez. Por el lado de los ingresos, se reforzarán las acciones contra la evasión y la elusión, y se fortalecerá la administración tributaria, para elevar los ingresos fiscales de forma permanente. Para ello, se creará una comisión que buscará mejorar el cumplimiento tributario y modernizar la administración tributaria, sin subir las tasas. Además, se perfeccionará el esquema de los beneficios tributarios, para proteger la base imponible y fortalecer la recaudación.
En paralelo, se trabajará en fortalecer integralmente el marco macrofiscal, incluyendo las reglas fiscales, procurando no comprometer la sostenibilidad ni la solvencia fiscal del país en el tiempo. Así, dentro de las medidas, mediante ley se establecerá una nueva senda de convergencia fiscal que dote de mayor credibilidad a la política fiscal y permita anclar las expectativas de los agentes económicos, preservando en todo momento niveles prudentes y sostenibles de deuda pública.
No obstante, el MMM contiene la trayectoria fiscal vigente, en la cual el déficit fiscal en 2026 debería alcanzar 1,8 % del PBI, inferior al registrado en 2025 (2,2 % del PBI). Mientras que en el 2027 el déficit fiscal debe reducirse a 1,4 % del PBI. Para el período entre 2028 y 2030, el déficit fiscal se ubicaría en 1,0 % del PBI. En dicho periodo, los ingresos fiscales registrarían un crecimiento promedio de 3,4 % real y se ubicarían en promedio en 19,1 % del PBI.
En el contexto actual de múltiples riesgos a nivel local e internacional, mantener la deuda pública en niveles prudentes es fundamental para que el Estado pueda responder ante situaciones adversas, y conservar el acceso a bajas tasas de interés en los mercados de capitales para dinamizar la inversión, el crecimiento y el empleo. En ese sentido, en el MMM se enfatiza la relevancia de mejorar la calidad y eficiencia del gasto público para que estas fortalezas fiscales se puedan traducir eficazmente en un mayor crecimiento económico y bienestar de los ciudadanos.
“Por el contrario, la persistencia de desequilibrios fiscales conduciría a una trayectoria creciente de la deuda pública, mayores tasas de interés y una menor capacidad de respuesta del Estado, con efectos adversos sobre la inversión, el crecimiento económico y el bienestar de la población”, señala el MMM 2027 -2030.
Fuente: MEF.



