Las recientes lluvias en Piura agravan el peligro de las conexiones eléctricas clandestinas en diversas zonas del distrito de Veintiséis de Octubre, donde la humedad, los charcos y el lodo incrementan el riesgo de descargas eléctricas para las familias.
Ante esta situación, el equipo de clandestinaje de ENOSA ejecutó un nuevo operativo que permitió retirar 4,480 metros de cableado instalado de manera informal, en una intervención que contó con el apoyo de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Las precipitaciones dejan charcos y acumulación de lodo en las zonas intervenidas, donde parte del cableado informal queda oculto bajo la superficie y expuesto al contacto con el agua. Estas condiciones dificultan identificar las conexiones peligrosas y aumentan la posibilidad de accidentes eléctricos en espacios transitados diariamente por familias, niños y vecinos.
Retiran cableado en diez zonas de Veintiséis de Octubre
En el operativo participaron seis cuadrillas del equipo de clandestinaje de ENOSA y diez efectivos de la Unidad de Servicios Especiales (USE) de la Policía Nacional del Perú (PNP).
La intervención comprendió sectores de Los Pinos del Norte, asociación Villa Luna del Norte, asentamiento humano Ciudad de Dios, asociación Villa Caritas (A. H. Luz y Esperanza–Las Flores), ampliación Los Laureles, Las Flores y Los Cocos del Kurt Beer, ampliación L. P. Maceda, ampliación Kurt Beer–Villa Alta, asociación Temple Seminario y 01 de Agosto.
Como resultado, se retiraron 3.880 metros de cable de cobre y 600 metros de cable portante de aluminio, que suman un total de 4.480 metros de cableado clandestino.
Conexiones clandestinas agravan el peligro durante las lluvias
El peligro se hace evidente con la presencia de chispas y humo provenientes de conexiones eléctricas deterioradas que permanecen debajo del lodo tras las recientes lluvias.
Esta situación expone a los vecinos, especialmente a los niños y transeúntes, al riesgo de entrar en contacto con estas instalaciones sin advertir que se encuentran cerca de un punto potencialmente mortal.
Pese a las intervenciones realizadas en los últimos días, el problema persiste en distintos sectores del distrito. La reiteración de estos operativos evidencia la necesidad de frenar las conexiones informales que ponen en peligro no solo a quienes las instalan o utilizan, sino también a las familias que viven cerca y a las personas que circulan por la vía pública.
ENOSA recuerda que el hurto de energía eléctrica constituye un delito y que adoptará las acciones legales correspondientes frente a los casos identificados, conforme a la normativa vigente.
Asimismo, exhorta a la población a no instalar, manipular ni permitir conexiones eléctricas informales, y a reportar oportunamente cualquier cable expuesto o instalación peligrosa a través de sus canales oficiales de atención.
Fuente: ENOSA



