El sector minero se encuentra en un punto de inflexión, en el que la convergencia de las innovaciones tecnológicas y de la sostenibilidad ya no es solo una aspiración, sino una exigencia estratégica para enfrentar los desafíos del mercado global. Con una presión creciente sobre la productividad, los costos y la responsabilidad ambiental, las empresas del rubro están replanteando sus modelos de operación para responder a un entorno cada vez más competitivo, orientado hacia la transición energética y la economía circular.
Riesgos y oportunidades
Según el informe Los 10 principales riesgos y oportunidades de negocio para el sector de minería y metales en 2026 de EY, la complejidad operativa se ha convertido en el principal riesgo para la minería, impulsada por yacimientos más profundos, leyes de mineral decrecientes y una producción impredecible, factores que obligan a reinventar procesos productivos tradicionales.
El reporte destaca también que la inversión en tecnologías como la inteligencia artificial (IA) está ganando terreno: 21% de las mineras planean aumentar su presupuesto en IA en más de un 20% en los próximos 12 meses para potenciar análisis predictivo y reducción de tiempos de inactividad, un paso clave para mejorar eficiencia y resiliencia. Asimismo, EY subraya que la calidad del mineral ha caído aproximadamente 40% desde 1991 en ciertos metales clave, lo que exige enfoques más inteligentes y sostenibles para extraer valor a partir de recursos más complejos.
La sostenibilidad, aunque identificada como prioridad, enfrenta retos en su implementación: más de la mitad de los ejecutivos encuestados expresan incertidumbre sobre cómo medir y reportar sus compromisos ambientales, con solo 56% confiando en alcanzar sus metas de sostenibilidad frente a las expectativas internacionales. Para revertir esta situación, la digitalización y la gestión de datos robusta emergen como herramientas esenciales para monitorear emisiones y responder a los estándares globales que empiezan a consolidarse.
Empresas inteligentes
Por su parte, la consultora Deloitte, en el artículo Operaciones inteligentes de minería y metales, aborda la complejidad de gestionar operaciones mineras y metalúrgicas en un contexto de demandas globales crecientes, altas expectativas de sostenibilidad y la necesidad de equilibrar seguridad, rentabilidad y productividad. El autor, Ian Sanders, señala que “las organizaciones de la industria deben optimizar el valor de activos maduros, mientras impulsan la producción futura mediante mejoras operativas e inversiones estratégicas”.
Como respuesta a estos desafíos, se presentan cinco imperativos clave: diseñar operaciones “inteligentes” desde el inicio; garantizar la seguridad y la confiabilidad al menor costo; cumplir con sus compromisos de descarbonización y sostenibilidad; habilitar una toma de decisiones integral, en toda la cadena de valor; y atraer y retener al talento mediante la redefinición del trabajo presente y futuro.
En conjunto, ambos informes indican que el 2026 marcará un hito para el sector minero, que debe combinar de manera efectiva innovación, sostenibilidad y resiliencia operativa.



