¿Cómo evalúa, este 2025, las perspectivas de crecimiento del sector Proveedores y el avance hacia mayores niveles de facturación?
Evidentemente, el crecimiento del sector de proveedores está estrechamente ligado al crecimiento de la actividad minera, y las proyecciones son muy buenas para este año 2025, con una estimación de crecimiento del orden del 15% en las inversiones, alcanzando US$ 5,800 millones, y un crecimiento en la producción nacional del 2%. Los elevados precios de los metales, especialmente el oro, le han dado un importante impulso este año a empresas como Yanacocha y Buenaventura. También hemos visto incrementos en mineras de cobre como Antamina y Quellaveco, que llegó al hito de 1 millón de TM producidas este año.
Este contexto de crecimiento de las inversiones y de la producción minera, que se estima continuará durante el próximo año, sin duda es beneficioso para el sector de proveedores, que viene creciendo y desarrollándose año a año. El Perú cuenta con casi 8,000 empresas proveedoras, de las cuales 5,000 se crearon en los últimos 20 años, de la mano del boom de inversiones mineras que se generó desde el año 2000 en adelante.
¿Qué oportunidades ve para que los proveedores peruanos amplíen sus exportaciones y accedan a nuevos mercados?
Uno de los grandes desafíos que tiene el sector de proveedores mineros nacional es ampliar las fronteras de exportación y acceder a nuevos mercados. Este año el sector de proveedores exportó más de US$ 820 millones, superando cifras de años anteriores. Sin embargo, nuestros destinos siguen siendo países de la región, especialmente Chile, Colombia y Ecuador, y en menor medida EE.UU. y Canadá, y muy poco a otros continentes.
Me parece que está faltando mayor articulación y asociatividad en el sector, que permita fortalecer capacidades y crear las condiciones para llegar a nuevos mercados. Se debe generar redes y colaboración con otras instituciones que apoyan este objetivo, como es el caso de PromPerú, pero también con cámaras de comercio que faciliten el acceso a otros mercados mineros. Por otro lado, falta apoyo y promoción pública y privada para que el objetivo de incrementar las exportaciones de los proveedores mineros se materialice.
Por ejemplo, en Chile se han lanzado dos iniciativas con este fin. Una es la “Red Internacional para el Desarrollo de Proveedores Mineros”, que es una plataforma que busca vincular a sus proveedores mineros con oportunidades y desafíos detectados en mercados internacionales. La otra es el “Observatorio de Proveedores Mineros”, que es un catálogo de proveedores a disposición de la industria minera chilena e internacional. Ambas iniciativas son impulsadas por la Corporación Alta Ley, una institución público-privada que busca contribuir al desarrollo del ecosistema minero sureño.
¿Cómo ha evolucionado el ecosistema de proveedores en términos de empleo y aporte a la economía?
El sector de proveedores a la minería tiene un impacto económico y social para el país muy importante, aunque aún no está lo suficientemente difundido. De acuerdo con el estudio de proveedores que publicó SAMMI en el 2021, por primera vez se conoció que este sector aporta con más de 4% al PBI nacional y su potencial de crecimiento es muy grande. Tenemos países como Australia, Noruega y Chile, donde los sectores de proveedores de la minería representan el 5%, 8% y 7% de sus economías, respectivamente. Con relación a la generación de empleo, las empresas proveedoras emplean más de un millón de personas en el Perú y Chile.
Existe un potencial de crecimiento para el ecosistema de proveedores muy importante. En la medida que podamos poner en valor la cartera de inversión minera nacional, que hoy contempla 65 proyectos por más de US$ 63 mil millones, el PBI de los proveedores puede superar el 6% y sus ingresos se pueden llegar a triplicar.
Con la inminente llegada del 2026, ¿qué condiciones se necesitan para que el número de empresas proveedoras siga creciendo?
Las proyecciones de crecimiento del sector minero para el 2026 son muy favorables. Se espera que las inversiones mineras crezcan un 10%, llegando a US$ 6,400 millones, sobre todo debido a los precios de los metales, que seguirán incentivando tanto la construcción de nuevos proyectos como de ampliaciones y reposiciones.
Tenemos dos proyectos importantes en el sur como Tía María y Zafranal, y las reposiciones de Las Bambas y Minsur. Este contexto es ampliamente positivo para el sector de proveedores mineros. Según cifras del 2024, las empresas proveedoras nacionales ya representan el 4.9% del PBI y tienen ingresos por US$ 12,300 millones. El 2026 debería ser un buen año para el sector y para que estas cifras sigan creciendo.
¿Qué oportunidades existen para fortalecer la presencia de proveedores más allá de Lima y consolidar polos regionales?
Sin duda que descentralizar la presencia de las empresas proveedoras es un gran desafío, ya que a pesar de que las operaciones mineras están distribuidas básicamente en tres clústeres, en el norte, centro y sur, dos tercios de las empresas siguen teniendo sus oficinas centrales en Lima, cosa que sucede también con la mayoría de las mineras. Debemos de fortalecer los clústeres mineros, y que funcionen como reales ecosistemas, con articulación y colaboración del sector privado, principalmente las mineras y proveedores, la academia y el sector público.
El ecosistema más maduro lo tenemos en el sur, debido a la concentración de importantes operaciones en Arequipa, Moquegua, Cusco y Tacna, pero aún falta mayor colaboración al interior del sector privado para resolver desafíos y para impulsar la innovación de la mano con la academia.
Debemos apostar por la asociatividad y dar mayor dinamismo y apoyo a las cámaras regionales, pero también a otras organizaciones como asociaciones y gremios. Somos uno de los países con menores niveles de asociatividad en la región y más si nos comparamos con países mineros desarrollados como Australia o Canadá. La asociatividad y la colaboración son la base del crecimiento de sectores de proveedores mineros pujantes en estos países, donde se suma el soporte de otros sectores privados y del público.
¿Qué rol considera que debe desempeñar el sector de proveedores en el fortalecimiento y la competitividad de la industria minero energética en los próximos cinco años?
El rol del sector de proveedores es muy importante en un ecosistema minero. Las empresas que proveen equipos, tecnología y servicios pueden alcanzar una contribución a la economía similar al de las propias mineras, y su potencial exportador de innovación y conocimiento es enorme. Sin llegar a ser un ecosistema maduro ni desarrollado aún, Chile ha conseguido en 15 años de políticas públicas y privadas que el PBI de sus proveedores se acerque mucho al de las empresas mineras (7% frente a 9%). Estos son procesos de largo plazo. Países como Australia, Canadá y Noruega vienen trabajando en el desarrollo de sus proveedores hace más de 30 años.
Luis Carranza, exministro de Economía y Finanzas, disertó en la reciente CADE Ejecutivos 2025 sobre el crecimiento económico nacional y cómo se construye la prosperidad a partir de él, y mencionó fundamentalmente dos sectores con capacidad para generar impulsos disruptivos en la economía nacional: la agroindustria y la minería. Y dentro de este último sector, destacó la importancia del clúster de proveedores, que podría llegar al 8% del PBI en los próximos 20 años, con lo que el PBI total minero (agrupando empresas mineras y proveedoras) podría llegar al 20%. Creo que esto resume la importancia estratégica que tienen los proveedores mineros para el Perú.



