Un total de 26 casos de uso irregular de energía eléctrica fueron detectados durante un operativo de fiscalización ejecutado por Enosa en la avenida Progreso, tramo comprendido entre la intersección con la Av. Mariscal Ramón Castilla y la calle José de San Martín, en la ciudad de Piura. La intervención tuvo como finalidad identificar conexiones no autorizadas, prevenir riesgos eléctricos y fortalecer el control del servicio en beneficio de los usuarios.
Durante el operativo, las cuadrillas técnicas inspeccionaron viviendas y negocios del sector, detectando diversas modalidades de uso ilegal de energía. Entre ellas se identificaron ocho casos de fraude eléctrico, en los que se habían manipulado las conexiones para alterar el registro real del consumo; ocho conexiones clandestinas en predios cuyo servicio había sido suspendido o retirado, donde los usuarios se habían reconectado de manera ilegal; y diez conexiones clandestinas en inmuebles que nunca contaron con un suministro autorizado, los cuales obtenían energía directamente de la red eléctrica sin autorización de la empresa. Todas estas conexiones fueron retiradas durante la intervención.
Asimismo, el personal técnico detectó casos de cables manipulados para obtener energía sin que el consumo sea registrado correctamente por el medidor. Esta práctica, conocida como «cable rajado», consiste en intervenir el cable que lleva la energía hacia el inmueble para realizar una derivación antes del medidor, evitando que parte del consumo sea facturado. Además de constituir un fraude, esta manipulación incrementa el riesgo de cortocircuitos, sobrecargas e incluso incendios o accidentes por contacto con la energía eléctrica.
Como parte del protocolo de fiscalización, también se inspeccionaron los medidores instalados en la zona y se realizó la regularización y reemplazo de equipos antiguos, permitiendo mejorar el control y monitoreo del consumo eléctrico, así como garantizar un registro más preciso del servicio.
ENOSA reiteró que la manipulación de las conexiones eléctricas y el uso ilegal de la energía constituyen infracciones que serán sancionadas con las acciones administrativas y legales correspondientes, de acuerdo con la normativa vigente. Asimismo, la empresa continuará desarrollando operativos de fiscalización en distintos sectores de su zona de concesión para detectar estas irregularidades, proteger la seguridad de la población y promover el uso responsable y formal del servicio eléctrico.Imprimir
Fuente: ENOSA.



