En su experiencia, ¿cuántas de las ideas innovadoras que se desarrollan en una empresa llegan realmente a generar impacto?
Aproximadamente entre el 10% y el 20% de las ideas que se proponen llegan a implementarse con resultados exitosos.
Aun así, ¿vale la pena implementarlas?
Totalmente. El porcentaje que no se concreta es muy valioso como aprendizaje o como inspiración para otras ideas de mayor potencial.
“No se recuerda al que lo hace primero, sino al que lo hace mejor”. ¿Esa sentencia es válida también desde el punto de vista de la innovación?
El “hacerlo mejor” está relacionado con el nivel de madurez de la innovación y esta, a su vez, está vinculada con resultados que garantizan su exitosa adopción a través del involucramiento de clientes internos y externos en el proceso. Ello se diferencia de otras soluciones que se lanzan con bajos niveles de madurez por “ser los primeros”, con mínima o nula iteración con el cliente final en sus fases de diseño. Eso eleva la probabilidad de barreras a su aceptación por parte de los usuarios finales.
En esta época de cambio tecnológico, todos quieren adoptar nuevas herramientas. ¿Qué filtros recomienda establecer para decidir la tecnología que realmente aporta valor a la empresa?
El primer filtro es la validación de la necesidad y la decisión de inversión desde la Alta Dirección. El segundo es el relativo a si se cuenta o se puede reclutar la capacidad humana para esta adopción. Y el tercero es la evaluación de la viabilidad de integrarlas a las tecnologías existentes en la empresa y a los planes a futuro de la organización.
¿Cómo gestionar el choque de una innovación con las formas tradicionales de una empresa?
Pues, a través de la concientización y de la capacitación, socializando el plan de transformación, celebrando el logro de los hitos de corto plazo e incorporando a todos los actores en las distintas fases del proceso.
Hablando específicamente del futuro del sector minero, ¿qué innovaciones espera que se produzcan?
Hay tres grandes campos donde se ve mayor desarrollo: innovaciones relativas a nuevos procesos minero-metalúrgicos para la optimización de operaciones mineras de baja ley (roca con menor concentración del mineral); innovaciones que optimicen el uso del agua y la energía, y que impulsen la economía circular; e innovaciones de integración digital, con ciberseguridad y autoaprendizaje inteligente.
¿Para qué tipo de disrupción están preparando a su empresa?
A nivel corporativo y local, se está fortaleciendo la cultura de innovación y, dentro de ella, la automatización, con enfoque en personas, procesos y tecnología.
¿Cuánto de lo que viene en el futuro de la innovación podremos vislumbrar durante el TICAR 2026?
Mucho. El TICAR es, precisamente, el espacio creado para mostrar y conversar acerca de los últimos avances en innovación en tecnología, minería y energía.



