La creciente competencia global por atraer inversiones vinculadas a minerales críticos obliga al Perú a acelerar decisiones y fortalecer sus condiciones de competitividad, señaló Juan Carlos Ortiz, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
En su columna del Semáforo Minero, Ortiz sostuvo que la transición energética mundial continúa impulsando la demanda de minerales como el cobre y el litio, lo que abre una oportunidad estratégica para Sudamérica y especialmente para países con alto potencial geológico como Perú y Argentina.
“La transición energética global continúa impulsando la demanda de minerales como el cobre y el litio. Sudamérica tiene una oportunidad histórica para consolidarse como uno de los principales polos mineros del mundo. Sin embargo, esa oportunidad exige estabilidad, infraestructura y decisiones oportunas”, afirmó.
El representante del IIMP destacó la reciente participación peruana en la Expo San Juan Minera 2026, realizada en Argentina, donde se promovieron alianzas estratégicas entre ambos países. Según indicó, avanzar hacia una mayor integración regional resulta clave en un escenario donde la minería ya no depende únicamente de la disponibilidad de recursos, sino también de la capacidad de los países para generar condiciones adecuadas para la inversión y el desarrollo sostenible.
Ortiz remarcó que uno de los principales desafíos del Perú continúa siendo el déficit de infraestructura, el cual afecta directamente la competitividad minera y limita la ejecución de nuevas inversiones.
En ese contexto, recordó recientes declaraciones de Víctor Gobitz, presidente de PERUMIN 38, quien advirtió que la falta de carreteras, puertos, líneas de transmisión y conectividad sigue representando un freno para el desarrollo del sector.
“La infraestructura no solo facilita el desarrollo de proyectos; también integra territorios, acerca servicios y genera oportunidades para las regiones. Cuando estas brechas persisten, el crecimiento se ralentiza y se pierde capacidad para competir frente a otros países que avanzan con mayor rapidez”, señaló.
Minería ilegal
El presidente del IIMP también alertó sobre el avance sostenido de la minería ilegal, particularmente en zonas ambientalmente sensibles. Como ejemplo, mencionó el reciente monitoreo satelital que identificó más de 500 hectáreas deforestadas dentro de la Reserva Nacional Tambopata.
“La minería ilegal no solo destruye ecosistemas y contamina fuentes de agua; también debilita la institucionalidad, fomenta economías criminales y afecta directamente la gobernabilidad”, indicó.
Frente a este escenario, Ortiz sostuvo que el Perú debe avanzar simultáneamente en tres frentes: fortalecer su competitividad, cerrar brechas de infraestructura y enfrentar con firmeza la minería ilegal.
“La minería formal puede seguir siendo uno de los principales motores del desarrollo nacional, pero para ello se requiere institucionalidad, predictibilidad y una presencia efectiva del Estado en el territorio”, concluyó.
Fuente: IIMP.



