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Sodexo Perú: “Es fundamental reconocer el rol del sector minero energético en la generación de empleo formal y desarrollo regional”

El retorno de Sodexo a Antamina refuerza el peso estratégico del sector minero energético en el portafolio de la compañía de servicios. En esta entrevista con Desde Adentro, Juan Pablo Dabdoub, director comercial de Sodexo en el Perú, analiza el crecimiento de la empresa en el sector, los desafíos de operar campamentos de gran escala, su apuesta por la digitalización y la sostenibilidad, y las condiciones necesarias para atraer la inversión en un contexto marcado por el “ruido” político.

A inicios de año anunciaron la incorporación de Antamina y Nexa/Cerro Lindo entre sus clientes mineros. ¿Qué porcentaje de la facturación de Sodexo corresponde hoy al sector minero energético?

En Sodexo Perú estamos organizados en dos unidades de negocio. La primera es Energía y Recursos, desde donde atendemos a las industrias extractivas: minería, energía, hidrocarburos y algunos proyectos de infraestructura asociados. La segunda es Servicios Corporativos, que atiende clientes con operaciones principalmente urbanas, como banca, salud, manufactura y retail.

Hoy, la unidad de Energía y Recursos representa aproximadamente el 78% de la facturación de la compañía. Es un peso relevante dentro de nuestro portafolio.

En general, en el sector minero energético atendemos a 20 clientes, operando en cerca de 40 campamentos. Hay clientes como Compañía de Minas Buenaventura, con operaciones en distintas unidades, o Nexa, con quienes trabajamos desde antes del 2010 en Cajamarquilla y, desde enero, también en Cerro Lindo, donde atendemos a unas 2,000 personas.
Nuestra historia en el sector minero es larga. Llegamos al Perú en 1998 de la mano de Antamina, durante la etapa de construcción del proyecto. Nos mantuvimos con ellos hasta aproximadamente el 2014. Luego, hubo un periodo de once años sin operación conjunta, y ahora estamos retomando la relación.

¿Cómo han rediseñado su logística para atender una operación de la escala de Antamina?

Antamina tiene actualmente dos campamentos: Yanacancha, donde está el yacimiento, y el campamento del puerto, en Huarmey. En Yanacancha hay alrededor de 6,250 personas y en el puerto unas 250, por lo que en total atendemos a unas 6,500 personas de manera diaria, entre personal propio de Antamina y contratistas.

Para ello, Sodexo dispone de una fuerza laboral de más de 1,100 colaboradores, entre personal permanente y relevos, enfocados en consolidar nuestra cultura de servicio.Es una de las operaciones más complejas del país por el volumen, la altura y la criticidad. El campamento Yanacancha está a unos 4,300 metros sobre el nivel del mar, y algunos puntos llegan hasta los 4,800 metros.

Entramos como proveedor integral de servicios: alimentación, hotelería, lavandería, limpieza, administración de áreas comunes, recreación, gimnasios y salas de música. En alimentación, por ejemplo, existe una cocina central que abastece al comedor principal —uno de los más grandes del país en campamentos mineros— y a varios comedores satélites mediante alimentación transportada.

Para atender a una operación de este tamaño, diseñamos un esquema logístico basado en tres capas. La primera es la infraestructura de producción, centrada en la cocina central y los comedores. La segunda es la cadena de abastecimiento y control, con planificación, compras, recepción, almacenamiento y trazabilidad bajo estándares homogéneos. Y la tercera es la de gestión y visibilidad, mediante un ecosistema digital que mejora la experiencia del usuario y brinda información permanente al cliente sobre el desempeño de los servicios.

La digitalización es también tendencia en minería. ¿Cómo se refleja en sus servicios?

La digitalización es parte de nuestra disciplina operativa desde hace varios años, y la pandemia aceleró ese proceso. En Sodexo impulsamos herramientas que mejoran la eficiencia, la trazabilidad y la experiencia del servicio. Una de ellas es Drive FM, una iniciativa de gestión de instalaciones que fortalece el control, la eficiencia y la continuidad operativa.

En operaciones como Antamina desplegamos un ecosistema digital que permite gestionar de forma integral los servicios, optimizar procesos y dar visibilidad al cliente sobre indicadores y niveles de servicio. Esta herramienta nos permite controlar tareas diarias, cumplimiento de jornadas, ubicación del personal, gestión de horas trabajadas e incluso su vínculo con planillas. A su vez, generamos indicadores que compartimos con el cliente para asegurar transparencia y control.


¿Qué tipo de inversiones están realizando con Antamina?

En este tipo de operaciones, las inversiones no se explican únicamente desde los gastos de capital. Se trata más bien de un paquete integral de capacidades orientadas a asegurar la continuidad operativa, la calidad del servicio y la seguridad. Esto incluye infraestructura de producción, tecnología, desarrollo de talento, capacitación y fortalecimiento de la cadena de abastecimiento.

En el caso de Antamina, y también ampliando el alcance a Cerro Lindo —que también se incorporó como cliente a inicios de año— y a otras operaciones del sector minero, venimos trabajando en equipamiento e infraestructura para la producción y la prestación de servicios, así como en la implementación y ampliación de herramientas tecnológicas que nos permiten fortalecer la gestión y las capacidades operativas.

Otro componente clave es el desarrollo y entrenamiento de los colaboradores, siempre bajo estándares altos de seguridad y calidad. Estas inversiones no se concentran en un solo momento, sino que se van desplegando progresivamente en los distintos sitios donde operamos, acompañando el crecimiento de las operaciones y las exigencias de cada cliente.

El foco está puesto en asegurar un servicio consistente, seguro y de alto estándar, en operaciones de alta complejidad como las del sector minero, particularmente en campamentos remotos.

El aumento del empleo vía contratistas plantea el reto de asegurar empleos formales y sostenibles. ¿Cómo aborda Sodexo la generación de empleo local?

En minería y otras industrias extractivas existen tres etapas: exploración, construcción y operación. En construcción, cerca del 80% de la fuerza laboral corresponde a contratistas, y en la operación sigue existiendo una fuerte presencia de estos.

En Antamina, por ejemplo, hay unas 6,500 personas en operación y Sodexo aporta alrededor de 1,100 trabajadores, lo que nos convierte en uno de los contratistas más relevantes en términos de empleo.

Nuestra política de empleo local parte de una segmentación en mano de obra no calificada, semicalificada y calificada. Buscamos que la no calificada sea casi 100% local y que los porcentajes de contratación local en los otros niveles sean lo más alto posibles, según la realidad de cada zona.

Nuestros compromisos se sostienen en tres pilares: empleo formal con estándares claros, capacitación y desarrollo de competencias, y seguridad como valor no negociable. Todo esto con una visión de largo plazo y poniendo a las personas en el centro de la operación.

¿Hacia dónde están enfocando hoy el impacto social y ambiental de sus operaciones?

En Sodexo tenemos un compromiso muy alto tanto con nuestros colaboradores como con nuestros clientes, y eso incluye el impacto social y el impacto ambiental. La sostenibilidad forma parte del ADN del grupo Sodexo y la gestionamos con foco en resultados que sean medibles.

En el ámbito social, no solo trabajamos con porcentajes de contratación de mano de obra local, sino que también acompañamos a los colaboradores en sus procesos de desarrollo y capacitación, con el objetivo de que puedan construir una línea de carrera ascendente. Esto les permite no solo crecer dentro de su zona de influencia, sino también aspirar, eventualmente, a posiciones en otras regiones del país.

Creemos que somos un empleador responsable, con impacto no solo en los trabajadores, sino también en sus familias, a través de distintas iniciativas impulsadas desde las áreas de responsabilidad social y recursos humanos.

En cuanto a la huella ambiental, en el 2025 logramos reducir casi en un 40% los residuos alimentarios mediante la implementación de un procedimiento y una herramienta que llamamos Waste Watch, asociada al control de residuos. Esta herramienta está implementada en cerca del 90% de nuestras operaciones de alimentación.

Adicionalmente, hemos avanzado en una cadena de abastecimiento responsable: por ejemplo, más del 90% de las especies marinas que utilizamos provienen de fuentes sostenibles, y trabajamos con insumos libres de deforestación. En paralelo, incorporamos prácticas operativas orientadas a reducir impactos y mejorar la eficiencia, como la optimización de procesos y el control de mermas, que están directamente vinculados a la gestión de residuos.

Respecto a la energía, el enfoque es avanzar de manera progresiva en eficiencia energética y evaluar alternativas según la viabilidad de cada operación y las condiciones del entorno en el que se desarrollan, especialmente en operaciones del sector minero energético.

¿Cuáles son sus perspectivas de crecimiento este año?

El 2026 será un año histórico para Sodexo Perú. Alcanzaremos el mayor nivel de facturación de nuestra historia, con un crecimiento superior al 20%. Esto es resultado de una estrategia sostenida basada en grandes contratos, alta retención de clientes y disciplina operativa.

Hoy superamos los 8,200 colaboradores, incorporando cerca de 1,100 solo con Antamina. En minería, estamos cerca de tener el 50% de nuestro mercado objetivo, con operaciones mineras como Toromocho, Constancia, San Gabriel, Orcopampa, Tantahuatay, La Zanja, Cerro Lindo y Antamina; y clientes de Hidrocarburos como Pluspetrol, Repsol y Hunt Oil.

La experiencia adquirida en estos entornos complejos refuerza, además, nuestro posicionamiento en el segmento Corporativo, donde lideramos en sectores como industria, banca y salud, al trasladar capacidades de continuidad, calidad y experiencia del usuario a distintos contextos operativos.

¿Qué señales debería dar el próximo Gobierno para fortalecer la confianza y promover nuevas inversiones en el sector minero energético?

La inversión, especialmente en proyectos intensivos en capital, requiere de predictibilidad y estabilidad. Son claves la seguridad jurídica, reglas claras, procesos eficientes y una institucionalidad sólida. También el diálogo temprano, una gestión social efectiva y la reducción de la burocracia que hoy retrasa proyectos en exploración.

Nuestra experiencia demuestra cómo el sector puede generar empleo formal y desarrollo regional sostenible. Hoy tenemos más de 4,000 colaboradores que dependen directamente del sector minero energético. Y eso sin contar el impacto indirecto en sus familias, por lo que la huella es mucho más amplia.

Es fundamental contar con una visión de desarrollo que reconozca el rol estratégico del sector minero energético en la generación de empleo formal y desarrollo regional, especialmente en zonas alejadas del país. Cuando estas condiciones se sostienen, se promueve la inversión de largo plazo y se fortalece el impacto positivo del sector en el Perú.