El agua es un recurso fundamental para vivir y sostener diversas industrias. Una de ellas es la minería, actividad económica que la utiliza en muchos de sus procesos, desde la extracción, el procesamiento, la concentración y el transporte del mineral, hasta la supresión de polvo, el enfriamiento de maquinaria, y el manejo de residuos.
De esta forma, el agua resulta ser un recurso indispensable en toda operación minera. Por ello, su gestión se ha convertido en uno de los ejes centrales de la minería moderna y responsable en el Perú. De hecho, en el último evento de la COP 30, Fabiola Sifuentes, presidenta del Comité de Asuntos Ambientales de la SNMPE, destacaba entre las acciones de adaptación del sector el ahorro de 380,000 m3 de agua, gracias a iniciativas de reúso y de recirculación, así como la rehabilitación de más de 1,000 hectáreas de bosques y de 15,249 m2 de humedales y bofedales.
Así, a puertas de conmemorar el Día Mundial del Agua este 22 de marzo, en Desde Adentro recapitulamos algunas iniciativas de mineras peruanas para gestionar de forma eficiente y sostenible el valioso recurso hídrico.
Motor de sostenibilidad
El agua ha sido un tema sensible para algunos proyectos mineros y, en algunas ocasiones, fuente de conflictos sociales debido a las preocupaciones sobre su uso y disponibilidad. No obstante, la minería moderna busca transformar este desafío en una oportunidad para el desarrollo sostenible, demostrando que es posible producir minerales esenciales para la transición energética, mientras se gestiona el agua de manera responsable, protegiendo su disponibilidad para las comunidades.
Actualmente, las empresas del sector invierten en tecnología, infraestructura y proyectos de conservación hídrica con el objetivo de asegurar su uso responsable del recurso, contribuir al acceso del mismo para sus zonas de influencia y proteger los ecosistemas.
Estas inversiones han permitido que la minería sea uno de los usuarios más eficientes del recurso hídrico en el Perú. Según datos de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), el sector utiliza aproximadamente el 2% del agua demandada a nivel nacional.
Recircular y tratar para preservar
La clave de esta eficiencia radica en la recirculación. El especialista en recursos hídricos, Ángel Espinar, en su artículo Gestión del agua y minería en el Perú: manejo del agua en operaciones mineras e intervenciones en la cuenca, publicado en la Revista Geográfica, apunta que las operaciones modernas logran reutilizar más del 85% de sus aguas de proceso, minimizando la extracción de fuentes naturales.
No obstante, el reto es mayor cuando las minas operan en zonas áridas, donde el recurso hídrico es escaso. Es el caso de regiones como Arequipa, Moquegua o la sierra sur del país, donde las empresas están incorporando tecnologías para usar menos agua y reutilizarla.
Es el caso de Compañía Minera Antamina, que recircula el 98.5% del agua empleada para su planta concentradora, ubicada a más de 4,100 m s. n. m., minimizando el empleo de agua fresca en su operación.
Adicionalmente, Antamina ha impulsado un proyecto para modernizar y ampliar el sistema urbano de saneamiento en Huarmey, articulando esfuerzos con la Municipalidad Provincial y el Programa Nacional de Saneamiento Urbano. Hoy, la nueva planta de tratamiento de agua potable de esta localidad ha reemplazado a la infraestructura obsoleta, reduciendo las fugas, ampliando la cobertura y fortaleciendo la capacidad operativa de la provincia ancashina.
En el valle de Huaral, Minera Colquisiri enfrentaba el desafío de operar en una zona agrícola clave, donde el agua es un recurso crítico. Para ello, implementó un sistema integral de gestión hídrica basado en tratamiento, recirculación y control, con una planta que permite reutilizar el agua de la relavera para riego, control de polvo y procesos internos. Con este modelo, hoy la empresa reutiliza el 90% del agua y opera sin descargas líquidas al ambiente.
Círculo virtuoso
Sociedad Minera Cerro Verde tiene como proyecto bandera al Círculo Virtuoso del Agua, una iniciativa que articula infraestructura de almacenamiento, producción de agua potable, tratamiento de aguas residuales y obras de riego, con una visión de largo plazo orientada al desarrollo sostenible de la ciudad de Arequipa.
El proyecto comprende la construcción de tres represas (Pillones, Bamputañe y San José de Uzuña) que han permitido almacenar más de 1,600 millones de m³ de agua de lluvia que antes se perdía en el mar.
Incluye además la construcción del sistema de tratamiento de agua potable La Tomilla II, capaz de abastecer inicialmente a 750 mil personas y 700 mil adicionales en una futura ampliación. Asimismo, incorpora el sistema de tratamiento de aguas residuales La Enlozada, que procesa hasta el 95.5 % de los desagües de Arequipa Metropolitana, permitiendo reutilizar parte del agua en la operación minera y recuperar ambientalmente el río Chili, principal fuente de vida de la ciudad, en beneficio de la población y la agricultura.
“La inversión total, cercana a los US$ 700 millones, representa el desarrollo de infraestructura hídrica más importante del siglo en Arequipa, al integrar el almacenamiento del recurso con el tratamiento del agua potable y de las aguas residuales de la ciudad”, comentaron desde Sociedad Minera Cerro Verde.
Finalmente, la compañía ha reafirmado su alianza estratégica con Sedapar, comprometiendo una inversión superior a US$ 1,292 millones para la optimización del saneamiento y el abastecimiento hídrico de Arequipa hasta el año 2060, incluyendo la ejecución de proyectos mediante Obras por Impuestos (OxI).
Reto desalinizador y reutilización de efluentes
En el distrito de Chavín, provincia de Chincha, departamento de Ica, la unidad minera Cerro Lindo de Nexa Resources opera una planta desalinizadora que utiliza ósmosis inversa para convertir agua de mar en agua industrial. Con una tubería de 62 km, la planta bombea agua hasta 2,200 m s. n. m. para su consumo y procesos productivos. Con esta infraestructura, la minera evita la competencia por los recursos hídricos con las comunidades locales y recircula alrededor del 90% del agua utilizada.
Asimismo, en la Refinería de Cajamarquilla, Nexa enfrentaba otro desafío: mientras que una parte importante de los excedentes se acumulaba en las pozas de regantes, la disminución de la demanda comunitaria hacía que el recurso quedara sin uso.
Ante ello, a inicios del 2025 la empresa implementó el proyecto “Eficiencia Hídrica y Reutilización de Efluentes”. Su propósito fue optimizar el agua tratada para convertirla en un recurso que beneficie a las actividades agrícolas de la comunidad y al riego de las áreas verdes dentro de la refinería. Con este proyecto, Nexa aumentó en 17% el uso del agua tratada para el riego de áreas verdes, con un incremento de 14,050 m2 de superficie verde aprovechada, en ambos casos, por encima de sus objetivos.
Progresivamente, la minería del sur peruano está liderando la transición hacia el uso de agua de mar. Por ejemplo, Southern Perú construirá una planta desalinizadora en Arequipa como parte del proyecto cuprífero Tía María. Esta infraestructura, que también utilizará tecnología de ósmosis inversa para convertir agua de mar, en agua dulce para sus operaciones, evitando así el uso del río Tambo.
Estos son solo algunos casos que demuestran que la gestión eficiente del agua es el pilar de la minería moderna. Por ello, las empresas mineras han incorporado en sus procesos tecnologías, sistemas de gestión y proyectos de inversión orientados a optimizar su uso, proteger las fuentes hídricas y contribuir al acceso al agua de las comunidades cercanas.


