A más de 150 kilómetros de Lima y sobre los 4,500 m s. n. m., en la Unidad Minera Toromocho, en el distrito de Morococha, Junín, la perforadora eléctrica Cat MD6640 avanza con precisión milimétrica y de forma autónoma, ejecutando perforaciones en línea sin intervención directa en campo. En tanto, desde el Centro de Gestión Integrada de Operaciones (GIO) de Minera Chinalco Perú, ubicado en el distrito limeño de San Isidro, un controlador traza la ruta de este equipo y vigila en tiempo real cada movimiento.
“El Centro de Gestión Integrada de Operaciones (GIO) es el eje central de la estrategia de digitalización de Chinalco, ya que permite consolidar, integrar y analizar en tiempo real la información crítica de toda la operación minera. Funciona como un ‘cerebro digital’ que habilita la toma de decisiones basada en datos”, afirma Willy Coronado, gerente TICA de Minera Chinalco Perú.
El ejecutivo de la minera aclara que, a diferencia de otros centros integrados de operaciones, Chinalco Perú cuenta con el único GIO en el país, que gestiona toda la cadena de valor de la operación de Toromocho de manera remota desde Lima.
Así como Chinalco Perú, las principales mineras que operan en el país vienen apostando por digitalizar sus actividades, valiéndose de diversas herramientas tecnológicas para generar eficiencias de tiempo, recursos y, especialmente, fortalecer la seguridad de los trabajadores, quienes son trasladados desde la operación de las minas a entornos más seguros.
LA ERA DE LOS IOC
Chinalco Perú no es la única compañía minera en el Perú que ha apostado por esta forma de trabajo; existen también los Centros Integrados de Operaciones (IOC o IROC por sus siglas en inglés, Integrated Remote Operations Center), ubicados, a menudo, a cientos de kilómetros de la mina, para gestionar sus operaciones en tiempo real, integrando tecnología, datos y personal. Por ejemplo, el IROC de Minera Las Bambas, implementado en Lima en 2023, es uno de los principales habilitadores de la estrategia de transformación digital y forma parte de una hoja de ruta iniciada en 2019, orientada a consolidar una mina inteligente hacia 2030.
“Desde el IROC se controlan y monitorean en tiempo real los procesos clave de la operación, conectando a los equipos en campo con especialistas remotos y fortaleciendo la coordinación entre Lima y la unidad operativa, lo que permite una gestión más ágil, integrada y basada en datos”, explica Abdón Guillén, gerente de Operaciones Integradas & Tecnología de Minera Las Bambas.
Para Anglo American, el IOC es un componente fundamental en un modelo que han denominado FutureSmart Mining, desarrollado por la compañía para transformar la manera de hacer minería al integrar tecnología, digitalización y sostenibilidad.
“A través del IOC, desde un solo punto y con el manejo de un equipo de profesionales peruanos altamente capacitados para manejar esta nueva tecnología, monitoreamos y controlamos la cadena de valor en la pperación Quellaveco. Desde los equipos autónomos, el procesamiento del mineral hasta el embarque de nuestro concentrado es seguido en tiempo real. Aplicando técnicas de analítica predictiva, nos es posible mejorar procesos e incluso anticiparnos para ser más seguros, eficientes y productivos”, refiere Cinthya Lozano, gerente de Operaciones Integradas de Anglo American.
DE TECNOLOGÍA Y RESULTADOS
Las compañías mineras se valen de una amplia gama tecnológica para operar remotamente sus instalaciones con mejoras significativas. Una de las más notables es la incorporación de flotas autónomas, por ejemplo, que ha permitido incrementos significativos en eficiencia operativa y productividad, además de reducir tiempos improductivos en procesos clave.
Es así que, a través de herramientas como IntelliMine (suite integral de gestión minera), Las Bambas gestiona su flota de camiones de carguío, logrando optimizar el uso de equipos y reducir tiempos improductivos. También ha fortalecido el monitoreo de la confiabilidad de equipos con soluciones como MEMS4 (sistema de monitoreo de neumáticos), que permiten anticipar fallas y mejorar su desempeño operativo.
“En este modelo predominan capacidades como el monitoreo remoto, la integración de información en tiempo real, la automatización de procesos y el uso de analítica avanzada para optimizar la toma de decisiones. Estas herramientas se complementan con soluciones como DCS y PI System en Planta Concentradora, con analítica de datos y control en intervalos cortos”, refiere Abdón Guillén.
En esa línea, Cinthya Lozano señala que la flota de camiones autónomos de Quellaveco, que trabajan desde el inicio de sus operaciones en el 2022, ha tenido mejoras significativas en términos de producción, productividad y seguridad, dentro de los cuales destacan el incremento sostenido mayor al 18% en eficiencia operativa, y un incremento hasta de 62% en productividad de acarreo. “A su vez se ha logrado una reducción de la variabilidad de tiempos de espera en equipos de carguío y chancado, permitiendo una reducción del 62% de tiempos improductivos, dando como consecuencia un proceso estable de alimentación de mineral hacia la planta”, apunta la ejecutiva.
Asimismo, para la ejecutiva el mayor cambio que introduce Quellaveco a la minería peruana es confirmar las ventajas de operar como un solo sistema para la mina, la planta y el embarque de mineral, todos alineados por datos y rutinas integradas. “Un punto clave de nuestra autonomía, por ejemplo, está en el acarreo y perforación, que han potenciado su seguridad y eficiencia, porque supervisamos desde el IOC y reducimos nuestra exposición en zonas críticas. De igual manera, en planta, los gemelos digitales y la predicción permiten controlar variables clave y sostener procesos más estables y predecibles”, explica Lozano.
En el caso del Chinalco Perú, utilizan una gran variedad de herramientas tecnológicas. “En el GIO predominan tecnologías como la automatización de procesos para el control de planta, el despacho en mina y el monitoreo remoto). Aplicamos la inteligencia artificial para el mantenimiento predictivo, forecasting y el internet de las cosas (IoT) para capturar datos en tiempo real desde equipos y sensores”, detalla Willy Coronado.
RETOS DE LA NUEVA MINERÍA
La transformación digital también está redefiniendo el capital humano del sector. Las empresas demandan cada vez más perfiles híbridos, capaces de combinar conocimientos técnicos mineros con habilidades en análisis de datos, automatización y gestión digital.
En ese sentido, Coronado no duda en señalar la brecha de talento digital como una de las principales barreras para escalar estos nuevos modelos digitales de operación minera.
Asimismo, la resistencia al cambio organizacional es otro punto para considerar. “La transformación hacia una minería digital implica evolucionar la forma de trabajar, fortalecer capacidades y consolidar una cultura de innovación. La gestión del cambio es clave para asegurar la adopción efectiva de las herramientas digitales y alinear a las distintas áreas de la organización. El principal desafío es pasar de iniciativas puntuales a una transformación integral y sostenida en el tiempo”, comenta Guillén.
Cinthya Lozano coincide: “La segunda barrera es la madurez de los datos porque sin calidad, estándares y disciplina, la predicción y los gemelos [digitales] pierden efectividad. Y la tercera es infraestructura como redes, alta disponibilidad, ciberseguridad OT/IT, para sostener operación 24/7 y autonomía en entornos remotos”.
De esta forma, la minería peruana avanza en consolidar modelos operativos más conectados, inteligentes, predictivos y seguros, donde la tecnología optimiza resultados, redefine la forma de producir y gestiona sus recursos.



