La transición energética está impulsando una creciente demanda mundial de minerales críticos, y el Perú se encuentra en una posición privilegiada para aprovechar esta oportunidad. Sin embargo, para dar el salto de exportador de materias primas a actor relevante dentro de las cadenas globales de valor, el país deberá enfrentar una serie de desafíos estructurales.
Así lo señalaron Carolina Rojas, jefa del grupo de minería del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y Ana Margarita Trujillo, oficial principal de inversiones y jefa de minería de BID Invest, en conversación con Desde Adentro tras su participación en el Simposio – XVI Encuentro Internacional de Minería.
Según explicaron, entre las principales prioridades figuran el cierre de brechas en infraestructura energética y logística, el fortalecimiento del talento humano y la innovación, así como el desarrollo de proveedores capaces de responder a las crecientes exigencias tecnológicas y de sostenibilidad de los mercados internacionales.
En ese contexto, el BID viene impulsando la iniciativa BID LAC Minerals, una plataforma que busca articular esfuerzos entre gobiernos, empresas y organismos multilaterales para promover el desarrollo sostenible de la minería y generar mayores encadenamientos productivos en la región.
Instituciones sólidas para atraer inversiones
Las representantes del Grupo BID señalaron que la generación de mayor valor agregado también requiere fortalecer las capacidades institucionales y contar con marcos regulatorios que permitan atraer inversiones de manera eficiente y responsable.
Rojas explicó que el BID trabaja con gobiernos nacionales y subnacionales para fortalecer la gestión pública y promover espacios de diálogo entre autoridades, empresas y otros actores del territorio. El objetivo es asegurar que los beneficios de la actividad minera contribuyan al desarrollo de las regiones donde se desarrollan los proyectos.
Por su parte, Trujillo destacó que BID Invest complementa este esfuerzo mediante financiamiento y acompañamiento técnico a empresas que implementan proyectos bajo estándares internacionales ambientales y sociales, promoviendo además el fortalecimiento de proveedores y cadenas de suministro vinculadas al sector.
Para ambas especialistas, la oportunidad que hoy tiene el Perú va más allá del aumento de la demanda global de minerales críticos. El desafío, señalaron, es transformar esa riqueza geológica en una plataforma para impulsar infraestructura, capacidades productivas y desarrollo sostenible en los territorios mineros.



