Cada 9 de octubre se conmemora el Día del Trabajador Petrolero, una fecha para reconocer la labor de los profesionales y técnicos que participan en las distintas etapas de la industria de hidrocarburos, desde la exploración y producción hasta el procesamiento y transporte. Sus actividades comprenden labores de ingeniería, geología, mantenimiento, operación de instalaciones y gestión ambiental, entre otras especialidades.
Su trabajo se desarrolla en distintas zonas del país, desde la costa norte hasta la Amazonía, y requiere personal capacitado para operar bajo procedimientos de seguridad, salud ocupacional y protección ambiental.
Empleo y actividad económica en las regiones
Según cifras reportadas por Sunat, las empresas de producción de hidrocarburos reportaron en junio 5,000 empleos directos a nivel nacional. Además, esta actividad demanda servicios de transporte, mantenimiento, ingeniería, logística y abastecimiento, que involucran a empresas proveedoras de distintos tamaños, sin considerar a las que integran la cadena de comercialización de combustibles.
Esta demanda de trabajo contribuye a la actividad económica de regiones productoras como Piura, Tumbes, Loreto, Ucayali, Cusco y Huánuco, donde las operaciones requieren bienes y servicios para mantener su funcionamiento.
El sector de hidrocarburos también genera recursos para los gobiernos subnacionales mediante el canon y sobrecanon, que se destinan a financiar proyectos y servicios públicos de acuerdo con la normativa vigente.
De acuerdo con cifras de Ministerio de Economía, entre enero y septiembre del 2026, la producción nacional de petróleo y gas generó S/ 2,414 millones en canon y sobrecanon para las regiones productoras. Cusco recibió S/ 1,862 millones; Piura, S/ 265.1 millones; Loreto, S/ 175.8 millones; Tumbes, S/ 67.5 millones; Ucayali, S/ 46.9 millones, y la provincia de Puerto Inca, en Huánuco, S/ 4 millones.
En el acumulado histórico, desde 2004 hasta la fecha de corte reportada, las transferencias por canon y sobrecanon alcanzaron los S/ 55,507 millones, destinados a gobiernos regionales, municipalidades, universidades e institutos tecnológicos estatales.
Estos recursos se han utilizado en la ejecución de proyectos de infraestructura y en el desarrollo de las comunidades que acogen a los proyectos de petróleo y gas natural.
El reto en los próximos años es promover el resurgimiento de este sector, de la mano de mayores inversiones que aprovechen el potencial de los hidrocarburos peruanos y de los hombres y mujeres que apuestan por trabajar en esta industria.



