La capacidad de almacenamiento de combustibles ha sido “sobrepasada” por la demanda nacional, como consecuencia de la concentración de la infraestructura existente en la zona centro de la costa y la ausencia de infraestructura nueva en otras regiones del país.
En el evento Perú Energía, la exviceministra de Hidrocarburos, Iris Cárdenas, precisó que el 90% de las instalaciones de almacenamiento de GLP y el 58% de las instalaciones de diésel se encuentran principalmente en Lima, Callao e Ica.
“Con las plantas de almacenamiento situadas en una parte del país, el transporte de combustibles hacia las demás regiones debe realizarse de manera terrestre, marítima o fluvial, quedando expuestas a fenómenos climáticos o sociales que podrían dejarlas desabastecidas”, cuestionó.
Actualmente, el 54% del consumo energético final depende de los hidrocarburos líquidos, con un promedio de 300 mil barriles diarios, de los cuales solo 44 mil barriles son producidos localmente y el resto se cubre con importaciones.
Producción
Respecto a la producción, Iris Cárdenas precisó que el gas natural ha crecido a una tasa anual de 11% y los líquidos de gas a una tasa de 13%, mientras que el petróleo crudo viene reduciéndose a una tasa anual de 3%.
“La actividad hidrocarburífera ha generado S/ 46,829 millones por concepto de canon entre los años 1993 hasta marzo de 2026”, explayó.
Potencial
Solo en gas natural, se cuenta con reservas probadas de 7 trillones de pies cúbicos (TCF), suficientes para abastecer al mercado local por los próximos 13 años; además de recursos prospectivos de 46 TCF ubicados mayoritariamente en la cuenca Madre de Dios.
Y en cuanto al petróleo, se estiman reservas de 367.5 millones de barriles, con el 67% del total en la cuenca Marañón; sumado a recursos prospectivos de 35,000 millones de barriles.
Preocupación
Respecto al Oleoducto Norperuano, Iris Cárdenas recordó que este no opera, debido a que los campos cercanos no están produciendo, como es el caso de los lotes 192 y 64 —en búsqueda de socio estratégico—, así como los lotes 67 y 39 —en arbitraje con el Estado—.
Además, mostró su preocupación por la dependencia del país a un único ducto de transporte de gas, que, de presentarse nuevamente alguna interrupción como la sucedida en marzo, podría poner en riesgo la generación eléctrica, el suministro de GLP y GNV y la actividad de la industria.
“La prioridad nacional debe centrarse en poner en valor las reservas de combustibles, construir más centros de almacenamiento, expandir el transporte por ductos y descentralizar la infraestructura energética”, exhortó la exviceministra de Hidrocarburos.
Fuente: Perú Energía.



