Once niños jugando al mismo tiempo son capaces de sacar de sus cabales a cualquiera, incluso al más paciente profesor. Pero en el Comité de Operaciones Económicas del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional – COES se prepararon para que ello no ocurra.
Los ganadores del concurso escolar La Ruta de la Electricidad tuvieron todo un día de actividades inmersivas como parte del premio, que comenzaron en San Isidro: Era la primera vez que un grupo de escolares visitaba la sede del COES, institución encargada de articular la oferta y la demanda de energía eléctrica en el país, y todo parecía estar bajo control.
Primero, los chicos miraron un video sobre cómo opera el Sistema Eléctrico Nacional y el rol del COES en el sector eléctrico, para después visitar en dos grupos la sala de control, desde donde se monitorea en tiempo real todas las incidencias de la red eléctrica nacional.
Mientras un grupo estaba allí, rodeados de carritos de algodón, popcorn y hotdog; el otro esperaba fuera en un ambiente especialmente acondicionado con juegos de mesa.
Y, claro, aunque en el COES saben todo sobre la electricidad y el mercado, no se esperaban una ronda de preguntas tan incisiva por parte de los niños. “Nunca me han preguntado eso”, dijeron.
Las embajadoras del concurso, las jóvenes actrices, influencers y figuras infantiles peruanas Bianca Bazo y Alessia Murias, acompañaron al grupo durante toda la jornada, entraron también en la dinámica del grupo, y grabaron material para sus cuentas de Instagram y TikTok.
El mediodía fue el momento elegido para la ceremonia de premiación protocolar, ya en el auditorio principal de la SNMPE. Allí, los ganadores recibieron sus premios y reconocimientos. Y aunque no pudo viajar a Lima, Leonor Meléndez, de Chachapoyas, Amazonas, mandó un saludo y se coordinó todo para que se le envíe su premio y todo el merchandising que las empresas auspiciadoras —Luz del Sur, Pluz Energía, Celepsa, Statkraft, ENGIE Energía Perú, ISA Energía, Kallpa y Orygen— tenían para los chicos.
La sesión de fotos de los participantes con sus premios y sus acompañantes no se hizo esperar en la sede de la SNMPE. Allí, concedieron entrevistas y participaron en la generación de contenidos para diferentes plataformas.
Tras el almuerzo, vino una tarde de juegos y esparcimiento, en Go Enjoy, de San Miguel, un parque temático donde los niños juegan en una ciudad en miniatura y exploran más de quince profesiones a través de juegos de rol, escenarios realistas y actividades guiadas. Allí, ellos visitaron el espacio de Pluz Energía, donde se convirtieron en “Guardianes de la energía”, aprendiendo más sobre el sector eléctrico y la responsabilidad que implica llevar electricidad de manera segura a casas, hospitales, negocios y otros espacios de la ciudad. Y allí desde los más altos a los más pequeños se divirtieron por igual.
Jurados y retos
Para los niños, uno de los momentos especiales del día, tras la premiación, fue departir con aquellos especialistas que calificaron sus trabajos. Precisamente, algunos jurados se dieron un tiempo para relatar sus impresiones del concurso y de la labor que les tocó cumplir.
Valia Barak, presidenta del Comité de Comunicaciones de Hidrocarburos en la SNMPE, comentó que ser parte del jurado de “La Ruta de la Electricidad” fue una experiencia “tan enriquecedora como inspiradora. Ver el entusiasmo, la creatividad y la capacidad de los estudiantes para transformar conceptos técnicos en ideas innovadoras nos llena de optimismo sobre el futuro”.
Para la comunicadora, que también es directora de Comunicaciones en Hunt Services Company, este tipo de iniciativas acerca a los jóvenes al conocimiento de una manera dinámica y participativa. “La energía está presente en cada aspecto de nuestra vida cotidiana, muchas veces sin que lo notemos, y espacios como este permiten comprender su importancia para el desarrollo de las personas, las comunidades y el país. Pero, además, este concurso demuestra que aprender también puede ser un ejercicio de creatividad. Cada proyecto refleja curiosidad, talento y una nueva forma de mirar el mundo que nos rodea”.
“Más que un concurso, ‘La Ruta de la Electricidad’ es una oportunidad para despertar vocaciones, promover el conocimiento y motivar a las nuevas generaciones a imaginar y construir el futuro”, señaló Barak.
Mientras que para Federico Thielemann, director gerente de la Cámara Peruano-Alemana – AHK Perú, fue la primera vez que participó como jurado. “Me llevo una experiencia muy positiva e inspiradora. Me sorprendió especialmente ver el entusiasmo, la creatividad y el talento de tantos jóvenes de 11 y 12 años. Fue muy interesante ver cómo cada uno, a su manera y utilizando distintos recursos, logró abordar el tema y transmitir lo que había aprendido”, apuntó. Para el ejecutivo, “más allá de los conocimientos, el concurso permite descubrir y potenciar habilidades como la comunicación, la creatividad y la capacidad de transmitir ideas desde una edad muy temprana. Sin duda, fue una experiencia que disfruté mucho y que me permitió conocer de cerca el interés y el potencial que tienen estos jóvenes”, agregó.
Por su parte, Marco Loret de Mola, fundador y director de MatLab, señaló que su impresión del evento fue de lo mejor: “He podido descubrir mediante imágenes la difícil realidad que atraviesan en la actualidad millones de niños peruanos, pero a la vez he podido descubrir, a través de su mirada, su actitud, su fortaleza, su ánimo, que están ansiosos de mostrar sus talentos y que están ansiosos de conocer el mundo de manera amplia”.
Para Marco, surge una reflexión personal. “Es un compromiso que tenemos los peruanos que ya superamos las tres o cuatro décadas de darle igualdad de oportunidades a todos nuestros niños. Tenemos tanto talento, somos una raza trabajadora, buena, que quiere un país mejor, que sabe que nos falta mucho, pero que tenemos mucho a la vez. Y eso hay que utilizarlo ahora que tenemos la oportunidad. Estoy seguro de que con ese nuevo aire que tenemos los peruanos de todas las edades, vamos a lograr que el Perú sea una potencia muy pronto”, apuntó.
La tercera edición del concurso llegó a su fin, pero los retos siempre permanecen.



