“Un tema fundamental que hay que aclarar es que en Argentina se habla mucho de potencial, pero el verdadero potencial son los proyectos por desarrollar, porque los recursos minerales están”. De esta forma, Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), respondió ante la interrogante sobre si el país austral podrá transformar su potencial minero en una realidad productiva.
Durante el panel “América Latina en el marco de la competencia global por los minerales críticos”, realizado en el SIMPOSIO – XVI Encuentro Internacional de Minería, Cacciola refirió que por décadas el Argentina acumuló importantes recursos de cobre sin lograr convertirlos en producción. Hoy, sin embargo, comienza a cambiar esa realidad.
En ese sentido, el titular de CAEM sostuvo que el cobre argentino ya no debe ser visto como un potencial futuro, sino como una oportunidad concreta de desarrollo. “Estamos en presencia de proyectos que tienen más de 60 años de conocidos y que no avanzaron por la inestabilidad macroeconómica y la inseguridad jurídica”, señaló.
Medidas para atraer inversión
Tras el cambio político ocurrido en 2023, con la elección de Javier Milei como presidente, Argentina ha impulsado una estrategia orientada a recuperar la confianza de los inversionistas. El principal instrumento es el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), un marco que ofrece estabilidad tributaria, garantías para el acceso a divisas y mayores certezas para proyectos de gran escala.
Según Cacciola, estos cambios ya están generando resultados. “Hay un entusiasmo muy grande. Están llegando los jugadores más importantes del mundo y los seis grandes proyectos de cobre que están listos para construirse podrían permitir que Argentina pase de no producir cobre a alcanzar entre 1.4 y 1.5 millones de toneladas anuales hacia 2033 o 2034”, afirmó el ejecutivo.
La cifra es significativa. De concretarse, Argentina se convertiría en uno de los principales productores de cobre de la región y un competidor directo del Perú en la captación de capitales.
Además, el país ya ha demostrado su capacidad para desarrollar rápidamente nuevos sectores mineros, como el litio, donde se ha convertido en uno de los principales productores del denominado oro blanco.
“El litio se ha consolidado fuertemente en los últimos cuatro años. Pasamos de producir 32,000 toneladas de carbonato de litio en el 2022 a este año estar por encima de las 140,000 toneladas y con una posibilidad de llegar al año 2035 con 350,000, 400,000 toneladas de carbonato de litio”, añadió Cacciola.
Chile y su ecosistema consolidado
Si bien, en esta carrera de minerales críticos —específicamente de cobre— Argentina irrumpe como un potencial nuevo actor, Chile busca consolidar su experiencia en este rubro su ubicación como referente regional.
En ese sentido, Carlos Urenda, gerente general del Consejo Minero de Chile, destacó que el principal activo de su país no es solamente la geología, sino la existencia de un ecosistema minero altamente desarrollado.
“Tenemos trabajadores especializados, proveedores, infraestructura, institucionalidad minera y un ambiente económico que favorece las inversiones”, aseveró Urenda durante el panel del XVI SIMPOSIO.
Urenda enfatizó que Chile cuenta con una cadena de proveedores sofisticada y capacidades técnicas ampliamente desarrolladas. Además, tiene una extensa cartera de proyectos que le permite responder con rapidez al incremento de la demanda global.
“Si queremos aprovechar esta oportunidad, no tenemos que inventar proyectos nuevos; tenemos que ejecutar los proyectos que ya tenemos”, afirmó Urenda.
No obstante, Chile también enfrenta desafíos. El principal es la denominada “permisología” o “tramitología”, es decir, la complejidad y lentitud de los procesos de aprobación ambiental y sectorial.
Aun así, el país mantiene ventajas competitivas importantes que continúan atrayendo inversión extranjera y fortaleciendo su posición como líder regional.
Perú: el riesgo de desaprovechar la ventana de oportunidad
¿Pero cómo queda el Perú frente a este escenario? Durante el panel, Angela Grossheim, directora ejecutiva de la SNMPE, recordó que el país posee ocho de los 17 minerales críticos identificados por las principales economías del mundo, además de una ubicación estratégica y una amplia red de acuerdos comerciales que facilitan el acceso a mercados internacionales.
“Tenemos un potencial geológico increíble, una cartera de inversión importante y un ecosistema minero sólido”, destacó Grossheim.
No obstante, reconoció que los principales desafíos están vinculados a la capacidad para transformar ese potencial en proyectos concretos, como la excesiva carga regulatoria, la falta de articulación entre entidades públicas y los retrasos en infraestructura que siguen afectando la competitividad del país.
“Se requiere una estrategia clara y un sentido de urgencia. Tenemos 29 entidades involucradas y más de 260 permisos para desarrollar proyectos mineros”, señaló la ejecutiva de la SNMPE.
De esta forma, la creciente demanda mundial de minerales críticos ha abierto una ventana de oportunidad para América Latina. Sin embargo, esa oportunidad no permanecerá abierta indefinidamente.
Así lo expresó Juan Carlos Guajardo, fundador de Plusmining y moderador del panel, quien afirmó la región ya ha desaprovechado otras oportunidades históricas y corre el riesgo de repetir ese patrón.
La competencia por los minerales críticos ya está en marcha. Y aunque el Perú parte con ventajas importantes, mantener el liderazgo dependerá de su capacidad para generar las condiciones que demandan los inversionistas.



