Perú sigue siendo uno de los territorios con mayor potencial geológico del mundo, pero ese atractivo no se está traduciendo en nuevos descubrimientos al ritmo que exige la demanda global de minerales. Así lo señala César Riofrío, responsable del Core Shack de proEXPLO 2026, quien advierte que existen aún grandes yacimientos por encontrar, aunque el desarrollo de la exploración enfrenta importantes limitaciones.
“El Perú tiene un alto potencial prospectivo, no solo en cobre, sino también en oro, plata y metales base como zinc, plomo y estaño. Aún hay mucho por descubrir”, afirma en entrevista con la revista Minería y Energía. Sin embargo, precisa que ese potencial no podrá materializarse si no se mejoran las condiciones para iniciar nuevos proyectos.
Entre los principales obstáculos, Riofrío identifica dos factores clave: la aceptación social y la permisología. En el primer caso, subraya la necesidad de una minería más sostenible, que integre a las comunidades y respete el entorno ambiental. En el segundo, advierte que los procesos regulatorios para iniciar actividades de exploración y explotación siguen siendo una barrera relevante.
“El gran reto es destrabar los permisos. Sin permisos, no vamos a poder avanzar en poner en valor los recursos que tenemos”, sostiene.
A nivel global, el especialista señala que la industria minera enfrenta además un problema creciente de oferta. La escasez de materias primas como el cobre y el oro se perfila como un desafío estructural, en un contexto de mayor demanda impulsada por la transición energética y el desarrollo tecnológico.
En este escenario, Perú compite con otros países de la región que vienen avanzando con mayor rapidez en sus carteras de exploración. Riofrío menciona los casos de Chile, con operaciones de clase mundial como Collahuasi, Escondida y Chuquicamata; Argentina, con un dinamismo creciente en la provincia de San Juan; y Ecuador, con proyectos como Fruta del Norte y Cascabel.
Pese a ello, sostiene que el país mantiene ventajas comparativas importantes, especialmente en la franja andina, donde se concentra una de las mayores riquezas minerales del planeta. “Somos parte de un cinturón geológico privilegiado, pero necesitamos aprovechar mejor ese conocimiento y generar sinergias para avanzar más rápido”, indica.
Proyectos en cartera
En cuanto al portafolio local, menciona diversos proyectos que podrían dinamizar la exploración si se generan las condiciones adecuadas, como Río Blanco, La Granja, Michiquillay o Conga en el norte; así como Haquira, Trapiche o iniciativas en la costa sur entre Ica y Arequipa.
Riofrío también destaca que la industria ya viene incorporando nuevas tecnologías en los procesos de exploración. El uso de inteligencia artificial, big data y modelamiento geológico se ha extendido tanto en grandes compañías como en firmas junior, permitiendo mejorar la identificación de targets y reducir riesgos.
No obstante, advierte que los desafíos técnicos también están evolucionando. Los nuevos yacimientos son cada vez más profundos, de menor ley o con mayores complejidades metalúrgicas, lo que exige profesionales mejor preparados y el desarrollo de tecnologías más avanzadas.
Fuente: IIMP.



